Lunes de Game Pass con Battletoads

Este lunes de Game Pass queremos aprovecharlo para reivindicar un clásico que ha vuelto de la mejor forma posible. Rare está en plena forma, sus juegos están cosechando un gran éxito, y aun así hay quien sigue dudando de su talento. El regreso de Battletoads es el claro ejemplo, un juego que va más allá del género beat ´em up. Su combinación de niveles, el apartado técnico, y una jugabilidad tremendamente divertida, lo hacen un título indispensable si formáis parte de Xbox Game Pass.

Desconocemos lo que esperaban en otros medios como para castigar tan severamente al título. Por este motivo, queremos repasar las principales virtudes (que no son pocas) de este clásico revivido por Rare. Si sois de los que aún no os habéis puesto al día con Zitz, Rash y Pimple, preparaos para uniros a este grupo de ranas. No, eh… renacuajos. ¿Sapos? eso es, sapos gamberros.

El carisma de sus personajes

Son el epicentro en torno a los cuales gira Battletoads, sus protagonistas. Pimple es una fachada pacifista bajo la que en realidad, se camufla un maníaco deseoso de repartir puñetazos a diestro y siniestro. Zitz hace las veces de «cerebrito» del equipo, y sus habilidades especiales se basan en su dominio de la tecnología. En Rash, encontramos un héroe comprometido, en el fondo, debido a su ansia de fama, de hacerse famoso a través de sus hazañas y las de sus compañeros. La actuación de la Reina Oscura también es digna de mención, aunque mejor os dejo que la descubráis vosotros mismos.

Cada héroe presenta una personalidad propia. En las cinemáticas entre nivel y nivel, se nos va contando la trama a través de cada uno de ellos. Su actitud gamberra y el tono cómico del videojuego nos mantiene pegados incluso cuando el gameplay se detiene. En el segundo apartado, solo puedo elogiar la genial puesta al día de los Battletoads. Es un juego divertido de principio a fin, que nos permite ir cambiando entre un personaje y otro. Cada uno tiene ataques y habilidades especiales diferentes. Esto no solo enriquece aún más su gameplay, sino que lo hace dinámico al ir cambiando en tiempo real de uno a otro.

Diseño y variedad de niveles

Cuando se anunció el desarrollo de este videojuego, nadie se esperaba la gran calidad y variedad que atesoraba en su interior. Hablo, como no, de la combinación de niveles y géneros que hacen de Battletoads un beat´em up de lo más completo. Bueno, si es que puede etiquetarse como un beat´em up al uso. Evidentemente, los niveles de este corte son numerosos, pero el resto tampoco se quedan atrás.

Y ese es uno de los secretos de este juego. Unos géneros te pueden gustar más que otros, pero al final, todas las pantallas son divertidas y hay para todos los gustos. «Matamarcianos», beat´em up, o plataformas con la clásica vista lateral, son solo algunas de las fases que tendremos que jugar para seguir adelante. Personalmente, una de las que más me gustaron fue la de las motos. ¿Y los jefes finales?, pues aquí también hay lugar para esos personajes retantes que nos hacen la vida un poquito más imposible. Sin embargo, la sensación de vencerlos sigue siendo tan satisfactoria como en las recreativas de antaño.

Pero la cosa no queda ahí, ya que en el título de Rare también hay lugar para algunos minijuegos. Suponen pequeñas pausas que se intercalan con el frenetismo del combate, y lo cierto es que funcionan. Por supuesto, todo suma y nos proporciona una puntuación para competir contra nosotros mismos o nuestros amigos en el modo cooperativo. Es otra de las grandes virtudes de Battletoads, su notable rejugabilidad. Uno nunca se cansa de volver, incluso si no es el mayor fan del género. Por ello, no puedo más que recomendarlo a todos los jugadores.

Un buen síntoma de lo que está por venir

Con este Battletoads queda patente el buen hacer de Rare en los últimos años. Sea of Thieves era solo la punta del iceberg de un estudio polivalente, que apuesta por títulos muy variopintos y de gran calidad. En el caso que hoy nos atañe, quizá no sea una superproducción, pero desde luego tampoco se ha escatimado para traer a Xbox una de las mejores experiencias beat´em up de los últimos años. Se une así a Streets of Rage 4, que ya constituyó un soplo de aire fresco para los amantes del género.

Ahora, estos videojuegos han vuelto con más fuerza que nunca, y no es de extrañar que veamos segundas partes en el futuro. Tampoco somos escépticos ante nuevos lanzamientos, o el desembarco de antiguos títulos reconvertidos para la actual o la próxima generación. Jugar en casa a los clásicos de las recreativas es una realidad. Y encima, con nuevas aventuras en camino. Hasta entonces, podemos esperar con Zitz, Pimple, Rash y compañía.

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