DIRT 5: analizamos el regreso de los derrapes más extremos

En Area Xbox ya hemos podido disfrutar de DIRT 5, lo último de Codemasters. Entre otras cosas, el juego ha acaparado buena parte de la atención al convertirse en uno de los primeros juegos importantes en contar con una actualización para la nueva generación. 4K y 120fps son sus principales bazas para las nuevas Series X/S. Pero lo cierto, es que el título me ha dejado muy buen sabor de boca en las consolas actuales.

Como muchos sabréis, esta es la saga antónima de Dirt Rally, la cual está mucho más enfocada a las carreras tradicionales por etapas. DIRT 5 huye de la simulación al igual que el resto de sus entregas, ofreciendo a cambio una experiencia desenfadada pero con más adrenalina si cabe. Sus circuitos y pruebas alocadas vienen acompañadas esta vez por un completo editor de pistas. Por si nos parecía poco su modo «trayectoria» o el jugar con amigos en línea y pantalla dividida.

DIRT 5 es un arcade puro y duro

Creo que lo mejor es empezar por su pilar jugable. El éxito de muchos videojuegos de carreras, tiende a depender casi en su totalidad de lo divertido y accesibles que son a los mandos. El tipo de manejo es fundamental, y en DIRT 5, a pesar de una primera impresión agridulce, la sensación cambiaba a medida que lo seguía jugando. He notado un control arcade algo menos pulido que en propuestas similares. Eso sí, aunque ni siquiera he notado grandes diferencias en las diferentes superficies que ofrecen sus circuitos, el juego es muy divertido.

En Xbox, el referente en este sentido es la saga Forza, concretamente Forza Horizon (3 y 4). Desde hace ya mucho tiempo, la gente de Turn 10 y Playground Games, establecieron una conducción que roza (si no lo logra) la perfección en cuanto a un manejo arcade bien pulido. En el caso de los vehículos todoterreno, sucede lo mismo. No es que me esperase este nivel en DIRT 5, pero sí una mayor sensibilidad en lo que a suspensiones y ayudas se refiere. No hay reglajes, pero sí pueden desactivarse los ya conocidos control de tracción o frenos antibloqueo entre otras cosas. Y la verdad, es que tampoco influyen demasiado (salvo alguna opción concreta).

Aún así, la experiencia no ha sido ni mucho menos mala. A medida que iba completando pruebas del modo trayectoria, me iba convenciendo más. Os puedo asegurar que me lo he pasado muy bien. En cuanto a la IA (muy desafiante), no esperéis demasiado respeto por parte de los rivales. Es algo que se presupone por el tipo de juego que es, pero es que literalmente he tenido que adelantar a base de golpes en muchos momentos. Ya sabéis, como un elefante en una cacharrería que diría el gran Antonio Lobato.

Apartado técnico de DIRT 5; contenido pero decente

Codemasters es una compañía ya consolidada desde hace tiempo en este tipo de títulos. Sus juegos suelen mantener un buen nivel gráfico, y aunque no son el mayor referente de su género, lucen bastante bien. DIRT 5 continúa esa senda, con unos efectos fantásticos según la pista en la que corramos. Hay una buena variedad de circuitos, y en todos ellos se pueden dar diversas condiciones climáticas en plena carrera. Evidentemente, podemos desactivar el clima dinámico en carreras contrarreloj o arcade, pero recomiendo dejarlo.

Con la vista desde el interior de la cabina, la experiencia gana mucho más, e impresiona cuando vamos a toda velocidad por la noche en mitad de una nevada. Lo mismo sucede con el efecto de la lluvia y el barro. La iluminación también se nota especialmente cuidada, por lo que de cara a la nueva generación, solo podemos esperar unos resultados increíbles con su actualización gratuita. Y qué decir del sonido. No es que se hayan centrado coche por coche de manera minuciosa, pero cumple con creces.

Otro punto a tener en cuenta y que no me esperaba, es la opción que aparece nada más iniciar el juego. Codemasters ha querido dar la posibilidad a todos los usuarios de acceder al modo que mejor se adapte sus gustos. Hablo de las opciones de vídeo; incluso los jugadores de Xbox One S podrán decantarse por una mayor tasa de frames, o bien sacrificarlos por una calidad de imagen superior. En la primera, la calidad gráfica baja notablemente, pero como digo, depende de lo que busque cada uno. El conjunto de DIRT 5 es bastante bueno en líneas generales, únicamente empañado por unas pantallas de carga demasiado duraderas.

Modos de juego

La última entrega de DIRT es la más completa, también en cuanto a modos de juego. Land Rush, Rally Raid, Stampede, Ultra Cross, Sprint, todos estos suponen carreras cargadas de rivales, pero con diferencias climáticas y sobre el terreno. Las variaciones condicionan cada tipo de carrera; tiempo cambiante, pistas bacheadas, saltos imposibles, etc. Desde el modo Contrarreloj o Arcade, podremos practicar por nuestra cuenta en los diversos circuitos que nos tienen preparados la gente de Codemasters.

Los modos estrella serán el de Trayectoria y Playgrounds (del segundo hablaré más adelante). El modo Trayectoria es lo que viene a ser el modo «carrera» por así decirlo. Es el verdadero desafío para los jugadores, donde se aglutinan todas las carreras mencionadas anteriormente, en un total de 130 eventos con nueve tipos de carreras diferentes. Dichos eventos quedan repartidos en cinco capítulos. Nuestra reputación y experiencia nos ayudará a ganar más dinero y obtener nuevos desbloqueables.

Playgrounds es quizá la principal y más interesante novedad en DIRT 5. Permitirá a los usuarios crear, editar y competir en todo tipo de arenas personalizadas. Ya os adelanto que mi experiencia ha sido francamente satisfactoria, puesto que el juego ofrece las suficientes posibilidades. Es posible escoger entre escenarios de diferentes tamaños, contando con todo tipo de rampas, carteles, vallas, y un sinfín de objetos con los que montar una pista al gusto. Una vez construido, podemos jugarlo de tres formas; Gymkhana (puntuación), Gate Crasher (puntos de control), Smash Attack (búsqueda contrarreloj de objetos rompibles).

Personalización de vehículos

Este es un apartado que se antoja más corto de lo que esperaba. Si bien el editor del modo Playgrounds permite creaciones muy alocadas y variadas, en el caso de los coches es todo lo contrario. No es uno de los puntos fuertes del juego, y aunque tampoco resulta de vital importancia, el editor está ahí. Ya que se ha optado por incluirlo, esperaba más opciones y libertad de creación.

Como podéis apreciar en la imagen, el menú es muy escueto. Prácticamente todo habrá que desbloquearlo y comprarlo, con los créditos ganados en las carreras. Los diseños a varios colores se repiten en casi todos los coches, y aunque hay una gran cantidad de vinilos, todos tienen un diseño simple, que sugiere poco empeño en los mismos. De ahí que en mi caso, optara por rellenar el coche con las pegatinas de los patrocinadores. También hay muchos (todos reales) y al menos le dan un aire diferente al coche.

No esperéis piezas ni cualquier otro elemento mecánico para el coche. Toda esta personalización se reduce a lo que veis, a lo estético. No hay mejoras de suspensión o motor, llantas nuevas, alerones ni neumáticos. DIRT 5 es un juego directo en el que el usuario no tiene que «comerse» la cabeza para ponerse a jugar.

Todo nos lo da hecho desde el inicio, e incluso es posible pasarse el juego sin comprar cualquiera de los demás coches. Cada categoría dispone de un vehículo gratuito, y a pesar de que cada uno tiene unas características de potencia y manejo propias, tampoco suponen un elemento del todo diferencial.

¿Está a la altura?

Ante esta pregunta, yo diría un rotundo «sí». Hay mejoras sustanciales y añadidos, que hacen de DIRT 5 un juego muy divertido y aprovechable. Los circuitos me han gustado mucho, y ofrece múltiples opciones en cuanto a modos de juego y categorías de coches. Puede que gráficamente no sea el techo de la generación, pero tampoco lo necesita. En este sentido, luce lo suficientemente bien.

En lo jugable, es tremendamente divertido, y tras cada carrera, invita a disfrutar de la siguiente. Su manejo es sumamente arcade, pero no significa que sea aburrido. Esto es una cuestión de gustos, pero me ha gustado mucho más jugar con la cámara interior del piloto. Aún así, es divertido a todos los efectos, con una IA que nos complica la vida incluso en el modo «normal».

DIRT 5 no requiere de una práctica previa, pues nos lo da todo mascado. Entre sus pocos defectos, he encontrado unos tiempos de carga más largos de normal, que hacen tediosa la navegación entre menús. Por otra parte, el modo online es casi impracticable a día de hoy. He intentado en varias ocasiones correr contra otros usuarios, pero se antoja casi imposible. Es un aspecto a mejorar, pero tampoco lo considero núcleo importante de sus modos principales. En definitiva, y pese a estos inconvenientes (seguramente solventados en el futuro), DIRT 5 se postula como uno de los grandes títulos de su género, y desde luego, el mejor de la saga.

Dirt 5

69,99€
7.3

Gráficos

7.0/10

Sonido

6.8/10

Jugabilidad

8.0/10

Pro.

  • Muchos modos de juego
  • Un editor de pistas muy completo
  • Manejo arcade muy divertido y sencillo
  • Gran variedad de clases y modelos de coches

Contra.

  • Pantallas de carga excesivamente largas
  • Un editor de coches muy escueto
  • Queda mucho trabajo por hacer con el modo online

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