Análisis de Tomb Raider I-III Remastered, una oportunidad perdida

Aspyr Media nos trae la saga Tomb Raider de los años 90, unos clásicos que marcaron un antes y un después para la mayoría de fans de los videojuegos. Casi 30 años después, ahora se nos permite disfrutar de esta trilogía en nuestras plataformas actuales. Aunque, al ver el título del juego, nos preguntamos: ¿es suficiente una remasterización sobre juegos de los años 90? ¿Se ha renovado la jugabilidad adaptándola a la actualidad? Te puedo adelantar que, básicamente, sigue siendo el mismo juego que disfrutamos en su día, aunque por ello peca de los problemas de la época. Sigue leyendo el análisis para descubrir los secretos que nos tiene guardados Lara Croft.

Para este análisis, he jugado en una Xbox Series X y Xbox One X (corriendo respectivamente las versiones de Xbox Series y Xbox One).

La historia, tantos años después, se siente residual

Esto no quiere decir que la historia sea “mala”, ni mucho menos. Pero se mantienen las cinemáticas y giros argumentales de los juegos originales. Eso conlleva que el nivel narrativo sea muy bajo, pues pocas conversaciones y escaso contexto nos encontramos de primeras. Simplemente es una excusa para soltarnos al barro y seguir pasando los niveles, siendo estos los que realmente marcaron una tendencia y un modelo a seguir. Tanto es así, que incluso hoy en día sorprenden por su originalidad y la manera de resolver sus puzles.

Por ello, se nos cuenta la historia de estos 3 primeros juegos con unas cinemáticas que apenas se han retocado (recordemos que tenemos la posibilidad de pulsar un botón y cambiar al instante a los gráficos originales). Observamos que estas cinemáticas se ven realmente mal. De hecho, me he preguntado varias veces si es un problema de resolución, o simplemente es que al no tocarse nada, los polígonos nos abruman por su simplicidad. Tampoco notamos ninguna progresión de un juego a otro ya que todos los títulos, originalmente, salieron en un intervalo de aproximadamente 3 años.

Lo que realmente importa aquí y, sin lugar a dudas, el punto más fuerte de este Tomb Raider I-III Remastered, son sus puzzles y sus niveles. Se han conservado los entresijos de los juegos originales, y eso es realmente maravilloso. Sin entrar en detalle sobre la parte jugable que comentaremos más adelante, lo que sí que realmente se puede disfrutar de esta trilogía son sus ideas. Sorprende ver como décadas después conserva una resolución de puzles (que funciona como escenario) mucho más inspirada que la mayoría de juegos que poseemos en la actualidad. Desde evitar trampas, abrir puertas, utilizar objetos para despejar caminos, dar vueltas y vueltas y encontrar un cobijo para seguir avanzando.

Si bien la historia no ha sufrido cambios, ¿Qué tal está lo demás?

Cada juego cuenta con sus respectivos niveles, la casa de Lara que funcionaría como una especie de nivel extra en donde podemos probar nuestras habilidades. También cuenta con las correspondientes opciones gráficas y del juego, siendo aquí la más importante el poder seleccionar los controles “tanque” (preseleccionado) o los controles “modernos”. Ya te adelanto que estos controles “modernos” incluso provocan más imprecisiones que los clásicos. Con lo cual, no te podría recomendar ninguno de los dos, por desgracia. Entonces, ¿Con qué controles puedes jugar de una manera ergonómica a Tomb Raider I-III Remastered? Por desgracia, con ninguno.

Se ha utilizado el código fuente y motor de los juegos originales y, sinceramente, creo que si bien es cierto que satisfará a los más fanáticos, para los nuevos jugadores es un claro inconveniente. El trabajo aquí realmente se basa en pasarle un remozado gráfico. Sobre esto, adelanto que aunque toque muchos puntos como texturas, resolución, fotogramas, etc. Se ve realmente como una excusa para poder vender este juego con un envoltorio un poco más bonito. Tomb Raider I-III Remastered se venderá sólo, aunque creo que aquí el trabajo hubiese sido correcto si se pensara un poco en aquellas personas que no pudieron jugar a la obra clásica que, por el boca a boca, ahora tienen la oportunidad de probarlo.

La jugabilidad de Tomb Raider I-III Remastered mantiene las bases de los años 90

Es, en este preciso momento, cuando realmente nos ponemos a los mandos y sentimos que algo va mal. Tomb Raider I-III Remastered es simplemente un lavado de cara gráfico. Aunque como comentamos anteriormente, se han introducido estos controles “modernos”, a la hora de la verdad todo se siente tan impreciso que asusta. Quiero decir, entiendo que el fan más exacerbado de la saga pueda disfrutar de esta propuesta como se hacía en su estreno allá por 1996. Pero hay que pensar que ahora estamos acostumbrados a los controles precisos, a un input lag inapreciable, con una respuesta rápida y ágil.

Por ello, cuando notamos que al pulsar el botón “A” (controles modernos) y, en múltiples ocasiones, no encontramos la respuesta de Lara Croft, frustra hasta límites insospechados. Igual es que ya no estoy para esto, o simplemente que no quiero volver a jugar en las condiciones que teníamos el siglo pasado. En cualquier caso, es altamente impreciso. Ha llegado a serlo tanto que incluso he probado distintos mandos. Por suerte, mis mandos están en óptimas condiciones, lo que no, es la respuesta que tenemos en este Tomb Raider I-III Remastered.

Claro, aquí tenemos que actuar rápido. Saltar de una lancha en marcha, caer en el punto correcto, apuntar a nuestros enemigos (la acción, que vive de la pura imprecisión)… Todo esto, que parece algo muy básico (y, ciertamente, lo es), se hace una quimera con estos controles. El problema es que hay cosas que también funcionan mal, que entiendo y espero se arreglarán vía parche día uno. Me he quedado atrapado en una cornisa en Venecia sin poder avanzar, también he tenido que buscarme la vida para subir a las lanchas, para coger tirolinas, para todo… La imprecisión o la errática es tan alta que a veces, es prácticamente injugable.

Lo siento, me duele decir esto de un juego así. Pero es que se ha dificultado tanto a veces el avance que he dejado de disfrutar. Esto pocas veces me pasa, y menos me sucede debido a la jugabilidad de un videojuego. En el tercer título, tenía que avanzar por una sección para agarrar una tirolina. Era tan impreciso que tuve que ir al menú a cargar partida cada vez que me caía. He tenido que turnar los controles de tanque y los modernos para que me apareciese la exclamación y poder agarrar dicha tirolina y, aún así, no funcionaba. Este es un ejemplo de muchos, y por lo que defiendo que era necesario un trato especializado para que todo el mundo pudiese disfrutar de estas obras.

Gráficamente, digno de la generación de Xbox 360

Entonces, ¿Cuál es el aliciente de esta remasterización? Pues, en un principio, era el nuevo lavado de cara que iba a recibir. Digo nuevo porque, aunque se nota una clara mejoría con respecto al juego original (sólo faltaría), no es ni mucho menos, un dispendio gráfico. Se ha mejorado todo a nivel global, pero sólo visualmente. Las físicas siguen siendo las mismas y da una sensación nostálgica, pero incluso en el mal sentido de la palabra. Movimientos artificiales, el agarre a las cornisas, la terrible escalada (y sí, todo se ve magnificado por su pésimo control).

Podríamos aceptar estos gráficos si todo lo demás funcionase bien o se hubiese renovado, pero no es el caso. Desde mi punto de vista, pienso que una remasterización solamente gráfica sobre juegos de los años 90 no es, ni mucho menos, suficiente. Está claro que aquí lo suyo hubiese sido hacer un remake sobre estas obras, que quedaría francamente bien. Tanto las trampas como la acción se ven tan acartonadas que parece de chiste, y sí es algo que puedes disfrutar si juegas al juego original, pero hoy en día, no es lícito.

El sonido en Tomb Raider I-III Remastered es francamente malo

Otro punto más en contra, es la música y los diálogos. Aquí ya sí que se percibe de otro mundo. La música suena cuando le viene en gana, apareciendo de repente y con profunda “emotividad” sin motivo aparente. El sonido de las armas, saltos, incluso de Lara… todo se siente tan de serie “B”… Aunque por suerte, no escucharemos demasiados diálogos (digo por suerte, irónicamente, claro).

El juego se encuentra localizado en voces al inglés (excepto Tomb Raider III que está en español). Eso sí, en todos los juegos tenemos la opción de poner los subtítulos en español.

Conclusión

Tomb Raider I-III Remastered es una saga que marcó un antes y un después en la historia de los videojuegos, pero que hoy en día sin los cambios adecuados, no vale la pena. Es difícil no apreciar sus puzzles, sus niveles, su originalidad… En eso es algo fantástico y un espejo en el que incluso hoy en día deberían reflejarse otras desarrolladoras. Pero, jugablemente, conserva las bases de los juegos originales, lo cual dificulta enormemente su disfrute debido a su alta imprecisión y respuesta. Gráficamente cumple con un juego de la generación de Xbox 360 y el sonido es totalmente irregular. En definitiva, no recomendaría esta obra sino a los fans más acérrimos de los juegos originales y, para eso, siempre tendrán a mano el juego original.

Tomb Raider I-III Remastered está disponible para Xbox One, Xbox Series X/S, PS4, PS5, Nintendo Switch y PC. Sigue la actualidad sobre la industria del videojuego a través del siguiente enlace.

Tomb Raider I-III Remastered

3

Nota Global

3.0/10

Pro.

  • La oportunidad de jugar a estas obras clásicas
  • La originalidad de sus niveles aún hoy en día

Contra.

  • Prácticamente injugable
  • Sólo una remasterización gráfica poco inspirada
  • Se le ven las costuras por todos los lados
  • El sonido no acompaña en ningún momento

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