Análisis Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

Hoy os traemos el regreso de un mito de la mano de CrazyBunch y con la distribución de Assemble Entertainment. El playboy definitivo, el ligón por excelencia, regresa a nuestras consolas, vuelve Larry en una nueva aventura: Wet Dreams Dry Twice.

Larry, todo un veterano

Como todos sabréis, Larry es un personaje más que veterano en el mundo de los videojuegos. Sus aventuras comenzaron allá por el lejano año 1987, y con éste que nos ocupa, sumaría un total de doce juegos. Larry ha sido hijo de todas sus épocas, adoptando los manierismos y costumbres de cada una de las décadas por las que pasaba tanto a nivel de historia como de gráficos.

Este juego pertenece al restyling cartoon que sufrió la saga desde Leisure Suit Larry: Reloaded. A éste le siguió Leisure Suit Larry : Wet Dreams Don’t Dry hace apenas dos años y Dry Twice es secuela directa del mismo. Recordemos que en su anterior aventura el planteamiento del guión, partía de la problemática con la temporalidad, nuestro protagonista venía de estar congelado desde hacía 30 años y tenía que enfrentarse a las nuevas formas de pensar o la tecnología.

En este caso se sigue la estela e historia del anterior juego con nuestro playboy favorito siendo él mismo y con un pensamiento muy centrado en los mismos temas: el sexo. Tras quedarse varado en Cancúm parecía por fin dispuesto a casarse con su amor verdadero, Faith. Pero por una serie de eventos inesperados, Faith parecía haber fallecido. De pronto, Larry junto a la IA de teléfono móvil, descubren que su amada parece estar viva en algún lugar del famoso, soleado y vasto archipiélago de Kalau’a.

Una aventura gráfica excelentemente adaptada a consolas

Uno de los principales problemas de las aventuras gráficas en consola es el desplazarte por la pantalla a la hora de localizar objetos o combinar estos entre sí. Al igual que en el anterior juego, esto está excelentemente resuelto gracias a una simple pero total adaptación a los mecanismos del mando.

Con un menú de uso rápido, bastará pulsar un botón sobre el objeto con el que queremos interactuar para intentar usar uno con otro o combinarlos. Asimismo, pulsando dos botones simultáneamente, aparece una pequeña marca de todos los objetos con los que podremos interactuar en la pantalla. Con ello, se facilita nuestra labor con el puntero y evitamos la frustración de no poder avanzar porque nos hayamos dejado un objeto varias pantallas atrás. Es cierto, que esto puede resultar molesto para los gamers más veteranos y puristas. Pero, por suerte, es una opción que podemos no usar y disfrutar así de una aventura gráfica al estilo más clásico y sin pistas. Desde luego parece difícil implementar un sistema mejor para este tipo de género en consolas. Todo un acierto y un punto muy a destacar.

Por lo demás el desarrollo del juego se basa en dialogar con los distintos personajes, interactuar con objetos y resolución de algunos puzzles. Si bien no posee la dificultad de las aventuras pretéritas de Larry, el juego no es tampoco fácil. Podemos decir que tiene una dificultad ajustada y adaptada a un público amplio. Permitiendo además seguir progresando en objetivos futuros si no desentrañamos el presente. Es decir, si bien cronológicamente nos tocaría solucionar un problema concreto para avanzar, en éste juego podremos ir arreglando otros asuntos posteriores. O sea, el juego no se «bloquea» si no resuelves el problema cronológico que tocaría, si no que permite progresar en objetivos futuros, permitiendo así evitar la frustración que causa el no resolver el acertijo actual y quedarse todo «bloqueado» hasta solucionarlo.

Las referencias y guiños

Larry sigue siendo el mismo de siempre, y aunque esté en busca de su amor, no dejará de pensar en el sexo contrario. Las referencias al sexo en las conversaciones del protagonistas son casi continuas. A ello se une el diseño del juego en el que la decoración y formas de objetos o construcciones, además de muchos pequeños detalles tengan formas que, directa o indirectamente, se parecen a los distintos órganos sexuales. Esto nos hará esbozar una risa al ver las distintas situaciones.

Además, observaremos personajes recurrentes en la saga así como otro tipo de referencias. Sin embargo no debemos pensar que si no somos fans de la saga desde el primer juego, vamos a perdernos. Al contrario, el juego está hecho para llevarnos de la mano y sorprender a los aficionados clásicos, sin que los nuevos jugadores se pierdan en la historia. Y es que en el juego podremos ver pequeños guiños a otros clásicos del género como Monkey Island con un cuadro del mono de tres cabezas o un bar llamado Scum. Incluso se permiten hacer guiños al cine como copiar el inolvidable monólogo del replicante Roy Batty al final de la mítica Blade Runner (Ridley Scott, 1982). En este caso, el monólogo se aplica a un teléfono móvil, adaptando el monólogo al tono desenfadado del juego. El resultado es realmente gracioso.

Gráficos y sonido

Como hemos mencionado anteriormente, este título sigue la estela cartoon que se inició hace dos juegos. Los escenarios son ricos en detalles y muy coloristas, emulando una estética tipo cómic muy atractiva y más acorde con los tiempo actuales que el pixel de sus primeras entregas. A ello se unen unas escenas cinemáticas bien diseñadas y una especie de viñetas que representan fotos de redes sociales , haciendo un poco más variado el aspecto gráfico del juego.

El sonido tiene dos vertientes muy distintas. El doblaje es sencillamente genial con unos actores de doblaje profesionales, que enriquecen el carácter de los personajes. Están en inglés eso sí, aunque contaremos con un estupendo subtitulado al castellano. El lado negativo viene con la música, siendo meramente ambiental y nada pegadiza, pasando completamente desapercibida. En este caso, podemos decir que al menos no resulta molesta.

Conclusiones Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

En esta entrega, Larry sigue respetando su esencia pícara y sus divertidos diálogos. Si bien puede pecar de ser continuista con respecto a la anterior entrega, eso no es óbice para que estemos ante un buen juego.

Su excelente control y jugabilidad, así como los guiños y el sentido del humor, hacen de este Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice un juego muy recomendable. Y es que puede ser una buena pieza de toque si es un tipo de juego que queremos descubrir. El juego contiene algunos elementos «anti-frustración», poco habituales en este género.

Eso sí, Larry, desde sus inicios es un juego de adultos, así que recordad tener lejos a los más pequeños de la casa mientras juguéis. Este juego ha sido evaluado gracias al código digital proporcionado por Koch Media.

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

44,99
7.9

Gráficos

7.7/10

Sonido

7.1/10

Jugabilidad

9.0/10

Pro.

  • Excelente adaptación de los controles para consola
  • Humor y tono desenfadado junto a guiños
  • Opción de guardar partida en cualquier momento

Contra.

  • Exceptuando la historia, pocas novedades en los demás apartados respecto de la entrega enterior
  • La música es incidental y pasa desapercibida

Acerca del autor

+ Ultimas Entradas

Apasionado de la ciencia ficción en todas sus vertientes. Gamer desde hace más de 30 años. Xboxer de corazón

Entradas relacionadas

Un comentario sobre «Análisis Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice»

  1. Aguelomanco

    Tu análisis me ha vendido un juego sobre el que te la muchas dudas. Enhorabuena por el artículo.

Deja tu comentario