Nuevas formas de consumir videojuegos: Game Pass, Xcloud, Ea Access, Uplay+

2019 ha sido un año determinante para el futuro de los videojuegos, y aún no se acaba el año. No porque se haya lanzado un nuevo hardware revolucionario, sino porque ha comenzado la transformación de cómo se consumirán los videojuegos. Lo dejaré claro desde el comienzo para que no esperen lo que no es: no hablaré del fin del juego físico, porque no creo que se acabe, o no quiero que se acabe. Creo que cambiará. Más bien de lo que estoy hablando es del anuncio de los nuevos servicios que podremos usar en nuestra Xbox que nos permitirá acceder a juegos vía catálogo.

Sí, a todos nos encanta el Game Pass, la oportunidad de acceder a cientos de juegos por muy pocos euros al mes, un catálogo cada vez más grande, con juegos que por unidad nos costaría cinco veces más. Pero no es el único servicio que estará compitiendo por tener un lugar en nuestros gastos mensuales. Luego del E3 hemos visto que los otros publishers están decidiendo seguir el camino de Microsoft, con nuevos servicios para ofrecer sus propias IP.

Ubisoft contará con Uplay+, EA ha decidido volver multiplaforma el EA Accese, y Square Enix ha anunciado su interés de tener su propio servicio de suscripción. Además de esto, ya Microsoft mostró lo que trae entre manos con el Project Xcloud, que básicamente significa prescindir de las consolas, al menos para todos aquellos que quieran consumir videojuegos de esta manera. Y aunque quizás no estemos listos para poner el mundo patas arriba, el futuro no se detiene. Más pronto que tarde veremos el impacto de estos nuevos servicios en la industria de los videojuegos.

¿Cómo transformará la oferta de videojuegos a la industria de los videojuegos? Una cosa debe preocupar a las empresas y es si hay espacio en las carteras de los consumidores, para comprar todos estos servicios. Porque estamos hablando de que si queremos tener los exclusivos de Ubisoft tendremos que pagar 15 euros mensuales, más el EA Access, 4 euros. Y eso que ninguno de estos servicios está ofreciendo lo que nos da el Game Pass, que por ejemplo en su versión Ultimate incluye PC+Consola+Xbox Live, por 15 dolares, más la posiblidad de tener juegos de lanzamiento día 1, en sus versiones más completas incluso, como pasa con el Gears 5.

Es claro que la apuesta de las empresas es la de ampliar el mercado de videojugadores, incrementar el números de personas que accedan al juego ofreciendo servicios que abaratan costos. Esto pasa mucho más radicalmente con el streaming.

Si hablamos de competencia entre servicios, Xbox con el Game Pass tiene una ventaja abrumadora sobre todos los demás que se ofertan en el mercado, algo que se ha ganado con un trabajo juicioso que lleva haciendo desde hace varios años. Pero entonces hagamos a un lado la competencia y pensemos en cómo podrían coexistir estos servicios, con todas sus ofertas, pero también con sus costos que caen sobre el consumidor. No parece un tarea fácil, y menos sí pensamos que esto podría tener consecuencia en la cantidad de títulos vendidos.

Una consecuencia real podría ser que siempre que quisieramos jugar, por ejemplo, un título de Ubisoft o de Square o de EA, entonces solo tendríamos que pagar solo un mes de suscripción mientras terminamos el juego. Esto claramente tiene un impacto sobre la cantidad de juegos que se comprarían mensualmente. Esto es un peligro para las desarrolladoras, en la medida en que ya no estaríamos pagando 60 euros por un juego, sino solo 15 por el mes.

Podría ser que esto haga que se jueguen más los juegos, y es claro que eso es importante, llegar a más gente, expandir el mercado, como hemos dicho. Pero también transformará la manera como se venden y como se consumen. ¿Podría esto terminar en dismunir la calidad de los videojuegos para aumentar la cantidad? Es decir, que haya una producción mucho más grande de juegos, pero que estos no cumplan los estándares de los AAA.

Por la intención de ampliar el mercado van las iniciativas de juego por Streaming como el Project Xcloud, que es básicamente llevar el gaming más allá de las consolas y sus altos costos, e incluirlo en el escenario de los servicios, jugar en cualquier pantalla, en cualquier momento. Netflix y su modelo de negoció impactó definitivamente en toda esta cultura del entretenimiento.

No digo que esto sea algo bueno o malo. De lo que se trata es de hacer un llamado de atención sobre qué es lo que se nos viene en el mundo de los videojuegos, este mundillo que nos hace tan felices y que está cambiando para siempre. Dije más arriba que los juegos físicos no se acabarán, pero lo que seguramente va a pasar es que se van a convertir en algo distinto, ya no serán solamente discos en cajas plásticas, sino que van a tener que incluir un plus para que el comprador tenga en ellos algo más que el solo launcher. Aunque también tendrán tirajes mucho más reducidos. Y por supuesto, se potenciarán las ediciones de colección.

En todo caso, como consumidores de videojuegos, debemos estar atentos a todas las ofertas que tiene el mercado y a lo que puede ofrecernos cada uno de estos servicios, sabiendo qué nos resulta más satisfactorio en la relación costo-beneficio. También tendremos que ver las ofertas que traerá la competencia de servicios y sí al final esto termina bien o mal. ¿Qué opinan de todo esto? ¿Les emociona el surgimiento de los servicios dentro de los videojuegos? ¿Les preocupa que el mercado de físicos se vaya debilitando? ¿Están ya penando en el final de las consolas? Dejen sus comentarios.

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