Falcom nunca ha buscado competir en grandeza con los gigantes del JRPG, pero tiene algo que los hace únicos: saben cómo construir mundos que se sienten vivos y personajes que parecen de carne y hueso. En 2004 sorprendieron con Trails in the Sky, un RPG diferente. No empezaba con una guerra épica ni con la típica batalla contra un villano descomunal. Empezaba con calma, en una ciudad tranquila, con dos jóvenes aprendices de bracer aprendiendo el oficio y soñando con recorrer el mundo. Han pasado más de veinte años, y…
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