El año pasado recibimos, de la mano de Aspyr, una colección que reunía tres aventuras clásicas de Lara Croft totalmente remasterizadas. Esta recibió el nombre de Tomb Raider I-III Remastered. Ahora, el mismo estudio ha decidido traer de vuelta Tomb Raider: The Last Revelation, Chronicles y El Ángel de la Oscuridad (The Angel of Darkness), todos juntos en Tomb Raider IV-VI Remastered. En este análisis, intentaremos dejaros claro si esta nueva trilogía remasterizada cumple con lo que se esperaba o no.
Antes de empezar, aclarar que la versión jugada ha sido la de Xbox Series X|S, concretamente en Xbox Series S. También, agradecer a Aspyr por la copia digital proporcionada para poder realizar este análisis.
Tres aventuras imprescindibles de Lara Croft
Tomb Raider es una clásica saga de acción, aventuras y puzzles que carga ya casi 30 años a sus espaldas. Por ello, evidentemente se tratan de propuestas imprescindibles para cualquier amante del género en cuestión. The Last Revelation, Chronicles y El Ángel de la Oscuridad no iban a ser menos.
Empezando por The Last Revelation (que sería Tomb Raider IV), nos encontramos ante una obra de 1999 donde nuestra querida arqueóloga Lara Croft viaja hasta una tumba secreta en Egipto. En su periplo, acaba liberando sin quererlo al malvado dios egipcio de la guerra, el caos y las tormentas: Set. Su objetivo a partir de ahí será pararle los pies a este maligno dios. Pero ahora, pasando a hablar de la jugabilidad, realmente esta entrega presentaba pocas novedades jugables. Podemos decir que su mayor cambio iba enfocado a la ambientación y la historia, quizá algo más oscura de lo normal. Adicionalmente, aquí contamos con el nivel extra «Times Exclusive». Este es un contenido descargable del The Last Revelation original que ahora se encuentra disponible para todos en el compendio que nos atañe en este análisis.
En Chronicles (Tomb Raider V), del año 2000, a Lara se la había dado por muerta tras los sucesos de Egipto. Por tanto, lo que ocurre durante esta entrega son recuerdos del pasado de nuestra arqueóloga favorita en aventuras que, hasta ahora, habían permanecido secretas. Aquí, quizás se le da más protagonismo a la acción en entornos modernos, pero tampoco se dejan totalmente de lado las ruinas, templos o tumbas. De nuevo, jugablemente no es que existan demasiados cambios respecto a la anterior iteración (aunque quizás sí hay más elementos novedosos), siendo la ambientación y la historia el principal enfoque una vez más.
Por último, en El Ángel de la Oscuridad (Tomb Raider VI) es, sin duda, donde podemos presenciar una mayor cantidad de cambios a nivel jugable, e incluso también de ambientación y narrativa. Lanzado originalmente en 2003, ya para la sexta generación de consolas, estamos ante el que, seguramente, es el juego más oscuro de la franquicia. Lara al final continúa viva, pero se la culpa del asesinato de Werner Von Croy, su acompañante durante los sucesos de The Last Revelation. A partir de aquí, se va descubriendo una trama que involucra cinco cuadros del siglo XIV, los cuadros Obscura, y un misterioso asesino que creen podría ser una entidad paranormal. A nivel jugable, se introducían cambios como la compraventa de artículos obteniendo dinero en el juego, y las mecánicas de sigilo, entre otros elementos.
Tomb Raider IV-VI Remastered supone una mejora técnica significativa para la trilogía
Como ya ocurrió con I-III Remastered, Tomb Raider IV-VI Remastered ha llegado para renovar técnicamente tres títulos a los que los años ya les había pasado demasiada factura. Se han unificado en el mismo estilo gráfico los tres títulos que componen esta trilogía, y la mejora es más que evidente. Tampoco esperéis una calidad técnica a la altura de los tiempos actuales, pero sí que se han mejorado enormemente las texturas, modelados de objetos y personajes, y la tasa de fps (60 estables en todo momento en Xbox Series S). Simplemente pulsando el botón Menú del mando podremos cambiar en tiempo real entre los gráficos originales y los modernos de cada título. Así, junto con el modo foto que se ha añadido con diversos ajustes, resulta muy sencillo comprobar la diferencia entre unos y otros al instante.
En adición, cabe destacar el gran trabajo que se ha realizado en El Ángel de la Oscuridad. Ahora sí, sin duda es el juego que merecíamos desde un primer momento. Digo esto porque, refiriéndonos al original, este sufría de innumerables bugs y fallos técnicos que impedían su correcto disfrute, siendo una total lástima al tratarse de una propuesta tan llamativa en la franquicia. Ahora, gracias a Tomb Raider IV-VI Remastered, esta entrega es totalmente disfrutable sin ningún tipo de problema realmente reseñable (al menos, en mi experiencia personal). De esta manera, consigue convertirse en el juego que debió haber sido en un principio, si exceptuamos la calidad gráfica por obvias razones.
Mejoras de calidad de vida para cada entrega de la trilogía, con controles… ¿Mejorados?
La cosa no se queda solo en mejoras técnicas. Y es que esta trilogía remasterizada incluye además mejoras de calidad de vida para cada entrega. Por ejemplo, en El Ángel de la Oscuridad ahora será posible saltar y disparar al mismo tiempo. Por otro lado, los jefes finales ahora incorporarán una barra de vitalidad gracias a la cual podremos saber en todo momento cuánto les queda para ser derrotados. Sin embargo, esto último puede desactivarse en cualquier momento a través de las opciones de cada juego, si así se desea para una experiencia más clásica.
Los controles han sufrido un pequeño cambio, siendo realmente la mejora que menos se nota de todas las que se han implementado. Tenemos la opción de activar controles modernos, o dejar los de tipo tanque originales. Si decidimos activar los modernos, nos daremos cuenta de que se elimina el movimiento tipo tanque, pero la tosquedad sigue siendo prácticamente la misma. Muchos saltos seguirán siendo igualmente complicados de realizar, ya que la cámara continúa siendo problemática y los «frenazos» de Lara al parar de correr o andar no ayudan. No obstante, algo positivo es que tenemos una serie de combinaciones de botones que nos facilitarán ciertas cuestiones, en adición a poder cambiar los botones para que cumplan la función que el jugador desee.
Aunque hay algo que, si bien no es de vital importancia, sí que me parece ciertamente «grave» en los tiempos actuales. Y es que el brillo de la imagen no puede ajustarse en ninguna de las opciones disponibles. Esto, personalmente, no me resulta nada agradable teniendo en cuenta que se trata de juegos con una oscuridad predominante. De todas formas, quiero pensar que esta opción estará disponible en un futuro en Tomb Raider IV-VI Remastered mediante actualización.
Conclusiones sobre Tomb Raider IV-VI Remastered
En definitiva, me agrada concluir que Tomb Raider IV-VI Remastered es un imprescindible si amáis las aventuras de las que se compone la trilogía. Por supuesto, si queréis descubrirlas por primera vez es vuestra mejor opción. Si bien a nivel de controles se ha echado en falta un trabajo mayor, es cierto que en lo técnico y en cuanto a calidad de vida se ha mejorado enormemente lo visto en las obras originales. Por si fuera poco, por fin podemos disfrutar de El Ángel de la Oscuridad como es debido, sin problemas de bugs, situándolo como una entrega que, ahora sí, consigue brillar como podría haberlo hecho en aquel lejano 2003 en la sexta generación de consolas y en PC.
La Lara Croft más oscura vuelve más renovada que nunca. Con ciertos fallitos, eso sí, pero que no suponen un problema realmente grave.
Tomb Raider IV-VI Remastered está disponible para Xbox Series X|S, Xbox One, PS5, PS4, Nintendo Switch y PC. No olvides que en Area Xbox seguiremos trabajando a diario para cubrir toda la actualidad de vuestros videojuegos favoritos en vuestra plataforma favorita.
Acerca del autor
Juego a videojuegos desde que tengo uso de razón, así que se puede decir que me gusta un poco hablar y escribir sobre ellos.