Análisis de Need For Speed: Heat. El regreso de la ilegalidad a los juegos de conducción.

El lanzamiento de NFS: Heat ocurre al mismo tiempo que la saga cumple 25 años de existencia, con más de 20 juegos lanzados, y una historia entre grandes éxitos y fracasos. Need for Speed significó para la historia de los videojuegos la búsqueda de una renovación que se fue gastando con los años, pero que logró regresar desde sus fallos para seguir ofreciendo velocidad y emoción.

Los Need for Speed fueron los primeros videojuegos por imprimirle vertiginosidad a las carreras con persecuciones, ilegalidad, pero también personalización y realismo. ¿Es NFS: Heat lo que necesitaba la saga para volver a la sima de los juegos de conducción? Llevamos varios años con juegos como Forza Horizon (arcade) y los Motosports (simuladores) que se han situado casi que indiscutiblemente por la crítica de los videojuegos en la cima. Y lo cierto es que NFS: Heat no ofrece nada nuevo. Ni entre los los NFS ni tampoco entre los juegos de conducción.

Parte de la crítica ha castigado a NFS: Heat por su poco renovación, pero en este análisis quiero proponer una postura diferente. Quiero intentar evaluar la experiencia que tuve con NFS: Heat sin tener en cuenta el legado de los NFS, ni tampoco el más querido por muchos el Most Wanted. Tarea difícil, eh. Para mí hay en NFS Heat algo diferente a lo que ofrece Forza Horizon y Motosport, no mejor, sino diferente. Y aunque no es nuevo en la saga, Heat inventa una nueva mecánica con los ciclos de día y noche, y Palm City es una ciudad lo suficientemente grande como para que podamos encontrar toda la diversidad y emoción sin aburrirnos.

Bueno, esto es solo el inicio. Si quieres descubrir todo lo que puede ofrecerte el título, sigue adelante con el análisis. Si quieres ver nuestro Gameplay puedes hacerlo pinchando aquí.

Gráficos

Visualmente este juego es la mayor parte del tiempo impactante. Lo es sobre todo en la noche, cuando vemos la ciudad llena de luces, colorida y oscura, con un manejo de la iluminación bastante genial. Palm City es una ciudad enorme tan llena de diferentes escenarios que uno puede deleitarse viajando a través de ella. Entre los especias podemos contar con zonas urbanas, zonas comerciales, playa, bosques, túneles, y cada uno de estos tiene su propio toque. No es que te vayas a cansar de lo que te ofrece la ciudad.

El día puede ser un poco menos vistoso, sobre todo porque predominan los blancos y los grises. Le hace falta ese colorido que tienen otros juegos como el Forza Horizon 4. El diseño de los edificios a la luz del día también puede resultar un poco geométrico, y esto sin duda lo hace sentir algo viejo. Pero el contraste entre noche y día es bastante genial. Te hace sentir que estás en dos juegos distintos (tanto visual como jugablemente), y eso es ya un gran logro.

El diseño de automóviles es tan realista como debe ser en este tipo de juegos, no estarás decepcionado. Y el diseño de personajes, sobretodo los NPC está muy bien cuidado. Es curioso que en un juego de conducción se evalúe esto, pero al final es un juego donde su historia estilo Fast and Furious tiene un lugar y es parte de lo que te motiva a buscar ciertos objetivos. Debo decir que a mí estos personajes me llegaron a cautivar desde sus gestos hasta sus pequeños diálogos.

Resolución y Framerates

En cuanto al framerate y la resolución, debo decirles desde ya que es un juego increíblemente estable y que en una Xbox One X corre preciosamente a 4k. Ghost Games decidió que el juego iría a máximo 30 frame rates por segundo, esto porque para ellos esto asegura una sensación de vertiginosidad y velocidad (y en mi experiencia, creo que tienen razón).

Aunque la Xbox One X es la única en correrlo a 4K (y además lo hace establemente según la comparativa gráfica que hizo VGTech), La Xbox One S logra mantener el juego en un agradable 1080p bastante estable sin caída de frame rates. Yo lo jugué en en una Xbox One X y en un TV 4K, y debo decirles que la experiencia visual es preciosa. La única caída de frame rates que puede llegar a tener el juego es en las pequeñas cinemáticas que tiene el juego, muchas de las cuales son interactivas, pues puedes acelerar el carro y escucharlo y verlo.

Otro problema del diseño de la ciudad es que la mayoría de sus adornos pueden llegarse a sentir como de papel, frágiles, y la manera como se rompen al pasar por ellos no tiene ese impacto que debería tener ni en animación ni aspecto. Claro, al final no es algo que afecte la experiencia, esto lo digo porque seguro es algo que los mas quisquillosos notarán y se quejarán.

Sonido

Aquí llegamos a un punto polémico. Descartemos los efectos de sonido que son geniales. No te vas a sentir defraudado por el sonido de la aceleración de tu carro, la manera como el motor de tu carro te harán sentir la velocidad, la potencia, la aceleración el rechinar de las llantas contra el pavimento.

Este no es un juego que esté hecho para sonar mal y suena todo lo bien que debería hacerlo. Logra con esto que el jugador tenga completa inmersión en el juego, sin pausas. Las voces de los actores, que están totalmente dobladas al español, están bien actuadas, y te atrapan en las cinemáticas, con todo y lo simple que son. Hizo falta quizás más líneas de conversación, porque cuando estás conduciendo pueden repetirse bastantes veces.

Pero bueno, una vez dijimos lo que seguramente podrás ver que concuerda con otros análisis, vamos a la parte polémica, el soundtrack. ¿Por qué polémica? Porque sin duda vas a leer que el soundtrack de este juego es un desastre. Reguetónn, techno cumbia, y otros por el estilo que escucharás mientras exploras la ciudad se mezclan con sonidos electrónicos frenéticos que ambientan tus momentos más frenéticos de conducción. Y esto definitivamente va en gustos.

Yo que no disfruto de cosas como el reguetón o la techno cumbia, no puede decir que la odié. Estuvo ahí, funciona para hacerme sentir parte de una película de Rápido y Furioso y le va al nombre de la ciudad, Palm City, como a los personajes y la historia. No sé si sea un estereotipo, pero es para mi algo que le queda al tipo de juego que es Need for Speed: Heat. La gran crítica que puedo hacerle es la falta de variedad de canciones. Se repiten constantemente, y eso puede llegar a aburrir.

Jugabilidad

Este título viene a llenar para mí un vacío: el de un un juego de conducción de mundo abierto a la altura de los Forza (al menos cerca), pero multiplataforma. NFS: Heat no es Most Wanted, eso lo tienes que saber de entrada. Si esperabas que lo fuera, te vas a decepcionar, como otras veces ya. ¿Qué ofrece entonces NFS: Heat? Es un Need for Speed con todo lo bueno, pero también con todo lo hecho. No hay algo realmente nuevo, aunque lo que hace lo hace bastante bien.

Un mundo abierto con muchas posibilidades

Empecemos por lo más importante: la ciudad donde jugamos es totalmente abierta y la podremos recorrer a nuestro antojo. En esta ciudad encontraremos toda una diversidad de actividades que van desde carreras aleatorias, hasta misiones de la historia principal. El mapa que ofrece el juego es realmente grande, pero además, nos ofrece una interacción completa con los elementos de que dispone.

Sin contar con las actividades principales, el mapa del juego nos ofrece entre otras cosas, pisos francos desde los cuales podremos acceder a nuestro garaje, hacer viajes rápidos a otros puntos del mapa. También está el concesionario, la tienda de repuestos (en la que podemos tunear nuestro carro sin pantalla de carga). Otras cosas que encontraremos serán artes callejeros que debemos recoger, letreros para romper y otro tipo de artículos coleccionables, que aparecen por sectores y tienen una cantidad determinada.

Ahora, entre las actividades principales están carreras, tanto diurnas como nocturnas, derrape, contra reloj, saltos, rally y otras cosas más que no te van a dejar tiempo para que voltees a mirar a otro lado. Las carreras que encontraremos, así como las misiones se irán ampliando cada vez que iniciemos un día nuevo, lo que sucederá cuando entremos al taller donde vivimos. En general, son muchas las actividades que ofrece este juego, que junto con su ciclo de día y noche, nos da una experiencia bastante completa. Pero ya hablaremos del ciclo de día y noche.

Nuestro lugar en la historia: personaje y personalización

Encarnamos un recién llegado que quiere empezar en el mundo de la competiciones. Podremos escoger entre una buena lista de avatares, todos dentro de la estética Fast and Furious del juego (ese latino-americano de tatuajes y ropas. Podremos personalizar nuestro avatar con ropas, peinados y accesorios, pero seguirá siendo de base el mismo que escogimos.

El mundo que encontramos tiene todo que ver con ese cambio de luz y noche: en el día está esta ciudad donde se respiran las carreras, la competición, y hay todo un circuito de carreras en el que deberemos participar para obtener dinero. En la noche, sin embargo, se está todo el verdadero mundo de las carreras, la reputación del verdadero corredor se juega y se gana solo de noche contra clanes y bandas de corredores. Pero también está la policía que tiene la misión de impedir las carreras ilegales.

La historia gira entorno a una familia de corredores (los hermanos Lucas y Ana Rivera) que deciden de una figura local. Mientras Lucas decidió dedicarse a ser un mecánico, Ana sigue su camino hacia la cima de las carreras, con todo el riesgo que esto implica. Y es que la policía de Palm City no solo está orientada por la ley, sino por el amor a la pasta, como nos iremos dando cuenta. Y la violencia está a la orden del día. Nosotros seremos esa pieza que no encaja y estaremos en la mitad de los dos hermanos y su visión del legado de su padre.

Ciclo de día y de noche: mas que un pequeño aporte.

Las mecánicas que ofrece este juego no son novedosas dentro de los juegos de conducción en general, y tampoco lo son frente a lo que ofrece la saga misma. Pero el sistema que ha creado para presentarnos su contenido que vuelve la experiencia con este juego bastante diversa y completa.

El juego básicamente se nos presenta de dos maneras. Por un lado está la cara bonita: una ciudad abierta donde podemos encontrar numerosas carreras, posibilidades y en la cual podremos participar para llegar a ser grandes corredores. Solo que, más pronto que tarde, nos damos cuenta que el verdadero mundo de las carreras en Palm City ocurre en las noches. Si queremos dinero, deberemos correr en el día, visitar las distintas misiones y ganarlas, además de las muchas carreras que irán apareciendo. Si queremos reputación la noche nos esperará con todas sus posibilidades.

Y la reputación en NFS: Heat es determinante para poder obtener mejoras a nuestro carro, repuestos y partes. También nos permitirá desbloquear automóviles en el concesionario y misiones, tanto primarias como secundarias.

Al final, este ciclo de día y noche nos mostrará dos juegos distintos. Mientras las carreras en el día son en circuitos cerrados, siguiendo las normas de todo, las de la noche son en medio de las carreteras con tráfico, con policías circulando y que incluso nos perseguirán durante la carrera. La agresividad con la que los policías nos persiguen, el sistema de daño de nuestro carro y de arresto, todo esto vuelve la experiencia nocturna tan peligrosa (para nuestros fondos y reputación) como emocionante. Llega a sentirse a algo muy parecido a un GTA. Y eso definitivamente le sienta muy bien al juego.

Sistema de progresión

Para cerrar este apartado de jugabilidad que a pesar de lo extenso, ha dejado muchos detalles por fuera, quiero terminar hablando del sistema de tuneo, o progresión, y de unos últimos detalles más. En cuanto al tuneo, debo decirles que está bastante bien. No hay demasiadas partes por comprar, pero cada una de ellas tendrá un impacto significativo en nuestro automóvil y dependerá de nuestra manera de conducir.

Se siente muy bien ir consiguiendo más reputación (y más dinero, porque sin dinero no te compras ni la entrada al taller), para desbloquear partes nuevas, y con esto mejorar nuestro automóvil. En la medida en que lo vamos mejorando, nos van apareciendo carreras de mayor nivel y exigencia pero también de mayor recompensa.

En cuanto a las partes que podremos conseguir, hay cuatro grupos grandes, con sus respectivas secciones. Los grupos grandes son motor, chasis, transmisión y auxiliar. Dentro de cada uno de estos encontraremos todo tipo de modificaciones, que además tendrán especializaciones. Tanto si queremos correr por asfalto, como por campo, como si queremos derrapar. Así las cosas, en general tendremos mucho para escoger y trabajar en nuestro taller.

Duración

Si juegas a este título en fácil y te dedicas a tunear tu automóvil lo suficiente para ir por las misiones, de seguro este título puede durarte entre unas 6 a 8 horas. Pero lo cierto es que el contenido que te da este juego es para pasarte muchísimas horas en él. Hay mucho para hacer y todo es distinto y extenso. Entre la búsqueda de coleccionables, y las otras actividades secundarias que no son competir, ya tienes aseguradas al menos otras 8 horas más. Y ni te digo las demás opciones.

En dificultad media y difícil, te vas a encontrar un verdadero reto. Y esto va a significar muchas más horas por tener que repetir carreras que no lograste ganar.

Conclusión

Al fin llegamos a la conclusión tan esperada de este análisis. He querido ser lo más detallado posible, y quizás me haya pasado de la raya un poco. No he mencionado aspectos de balance de los vehículos, ni el realismo de la conducción, porque esto es algo que puede ir un poco en gustos. Mi experiencia por este lado fue mixta, pero al final diría que satisfactoria. Lo que sí he hecho es intentar mostrar todo eso que intenta reunir esta entrega y que para mí logra hacerlo bastante bien.

Otro aspecto que no mencioné pero que viene al caso es la experiencia Online. En este aspecto me parece que el juego falla bastante. Tanto porque EA te saca de sus servidores, como porque no funciona adecuadamente. Autos salen de la nada, las carreras empiezan mal. No es una buena experiencia.

Para una persona a la que le gustan los juegos de conducción, este es un juego que debería tener en su colección. La experiencia que ofrece va más allá de solo conducir, ofrece toda una ciudad para explorar, y si eso no basta, ofrece mucha acción y emoción con sus persecusiones.

Como peros grandes está que no es el juego renovador de la saga que muchos estaban esperando. No es tampoco el Most Wanted de esta generación. Es otro Need for Speed, pero uno que hace muy bien lo que presenta y que te dará toda la diversión que puedes esperar de un juego del género.

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Bux

Redactor / Creador de contenido at Area Xbox
Crecí como un niño nintendo. Ahora Xbox es mi hogar. Saco tiempo de donde no tengo para dedicarme a hablar de lo que me gusta. Gamertag: BuxTheRobot
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Need for Speed: Heat

62,49
8

Gráficos

8.0/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

8.5/10

Pro.

  • Diversidad de opciones de juego
  • Una ciudad enorme
  • Retador en las dificultades media y alta
  • Divertido y adictivo

Contra.

  • Su online funciona mal
  • Banda sonora con poca variedad
  • Poco renovador frente a la historia de la saga

2 Respuestas a “Análisis de Need For Speed: Heat. El regreso de la ilegalidad a los juegos de conducción.”

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