Hoy os traemos el análisis de System Shock Remake, en su versión para Nintendo Switch 2. Tanto la desarrolladora Night Dive Studios como la editora Prime Matter, nos vuelven a poner en la piel de un hacker, que tiene como objetivo escapar de una malvada IA como es SHODAN. Anteriormente y en su lanzamiento para consolas de la actual generación, os trajimos el análisis en su versión de Xbox Series X|S, la cual podéis leer haciendo click aquí. En este análisis nos centrábamos más en los aspectos que conformaban el título, su historia, diseño de niveles, puzles, acción, etc. Ahora, puntualizaremos más en este análisis de System Shock en su adaptación a la nueva híbrida de Nintendo.
He jugado a System Shock en una Nintendo Switch 2. Queremos agradecer a Night dive Studios que nos haya facilitado un código digital, permitiéndonos disfrutar de esta experiencia.
¿De qué trata el remake de System Shock?
Tras un arresto del que poca información se desglosa en un principio, nos despertamos en una Ciudadela cerca del planeta Saturno. Pronto nos damos cuenta de que esta estación espacial está dominada casi enteramente por una IA, denominada SHODAN. ¿Su propósito? acabar con la raza humana y hacerse con el control absoluto. Recordemos que esta temática tuvo un fuerte impacto en la época de finales del siglo XX. Una historia clásica cuanto menos, además tampoco hay que olvidarse de los mutantes que transitan esta Ciudadela.

Con este panorama, tendremos que lidiar por todas las secciones de esta estación e ir superando todas las contigencias propuestas. El camino a seguir no estará señalado, por lo que la exploración cuenta con un factor de vital importancia. A medida que vayamos avanzando, iremos recolectando mejores materiales, así como armas y potenciadores que nos ayudarán a progresar. Contaremos con armas blancas así como armas de fuego para eliminar a los objetivos, además de materiales que nos serán útiles para intercambiar por salud, munición, etc.
El título plantea un reto no sólo en cuanto a su combate, sino también en sus puzles e incluso en la propia inteligencia artificial. En cuanto a los puzles, existen unos paneles que debemos interconectar entre sí, haciendo llegar la corriente eléctrica a un punto determinado. Esto dará electricidad a una parte de la estación pudiendo accionar las compuertas que anteriormente estaban bloqueadas. La IA nos hará jugar más de una mala pasada por lo que tendremos que tener en cuenta ciertos detalles, como eliminar las cámaras que nos controlan en cada sector.
Ahora, ¿Qué tal es la experiencia en modo portátil? y… ¿En modo dock?
He realizado este análisis de System Shock principalmente en modo portátil, ya que el título se presta a jugarlo de esta manera. Es cierto que no es un RPG en el que tengamos que movernos con total rapidez para eliminar a los enemigos, sino que tratamos más la exploración, los puzles y gestionar nuestro propio inventario. Por ello, y por la grata resolución con la que cuenta en modo portátil, he exprimido esta experiencia de esta manera. Es cierto que la batería sufre un poco más de la cuenta y, la verdad es que es entendible viendo la calidad gráfica final del producto.

Podemos también activar el control de movimiento, ya sea en nuestro pad o en este modo portátil, proporcionando a nuestro personaje más posibilidades. Aunque es cierto que la interfaz está bien implementada, existen algunos apartados que son difíciles de leer. Es una interfaz que ocupa una gran parte de la pantalla, sobre todo cuando abrimos «el maletín» y, en estos apartados la letra es demasiado pequeña. Confío en que se pueda disponer de mejor manera, aunque en términos generales todo lo que tengamos que leer está bien adaptado.
Por otro lado contamos con el modo dock, el cual presume todavía más de gráficos, dándonos una versión más que puntera. El título juega con los gráficos modernos así como el pixel del pasado, y esto le sienta fenomenal a la nueva híbrida de Nintendo. Aunque la tasa de fotogramas está bloqueada a 30 FPS, es cierto que todo funciona con una gran suavidad en modo dock, aunque en portátil sí he notado algún que otro tirón generalizado.
Más añadidos, los Joy Con como ratón
También se han implementado otras nuevas características que aprovechan la consola de Nintendo. El modo ratón está presente y funciona la mar de bien. Es verdad que, como comentaba anteriormente, no es el videojuego en el que la reacción deba ser la más rápida del mundo. Pero también es cierto que la gestión del inventario se vuelve mucho más cómoda con esta opción. Además, en cualquier momento desde el menú podremos seleccionar esta opción o volver a jugar con el mando pro, joy con, o prácticamente como queramos.

Conclusión
En este análisis de System Shock para Nintendo Switch 2 volvemos una vez más a combatir a SHODAN, pero esta vez, en modo portátil. La adaptación que se ha hecho en este apartado aprovecha la mayoría de las características que ofrece la híbrida de Nintendo. El control por movimiento, el modo ratón… Además, cuenta con una gran calidad gráfica tanto en modo portátil como en dock. Eso sí, cuenta con alguna que otra bajada de fotogramas que se pronuncia más en su versión portátil. No obastante, el título luce realmente bien, con un cuidado port que nos incentiva una vez más a revivir este gran clásico.
System Shock Remake está disponible para Nintendo Switch 2 y Nintendo Switch, además de Xbox Series X|S, Xbox One, PS4, PS5 y PC. Descubre todas las novedades relacionadas con la industria del videojuego en Area Xbox. Noticias, análisis, artículos, lanzamientos y mucho más, siempre disponibles para ti a través del siguiente enlace.
Acerca del autor
Siempre me ha gustado jugar a videojuegos y leer artículos sobre ellos, ¿Por qué no escribir?
