Análisis de Demonschool: demonios y estrategia estudiantil

Demonschool

Demonschool, desarrollado por Necrosoft Games y publicado por Ysbryd Games, es un RPG táctico con aroma clásico que no esconde sus influencias y que mira con cariño hacia la saga Persona, aunque con su propia identidad. La historia nos traslada a una isla, que acaba por estar completamente aislada del mundo exterior. Nadie puede entrar ni salir y los demonios comienzan a convertirse en un problema real. La gente desaparece y parece perder la memoria día tras día mientras algo oscuro va creciendo bajo la superficie.

En medio de este caos tomamos el papel de Faye, una joven cazadora de demonios que, junto a su grupo de nuevos amigos, se verá obligada a investigar qué está ocurriendo y cómo detenerlo. A destacar el elenco de personajes, está muy cuidado y lleno de carisma, con personalidades muy definidas que terminan por ganarse tu simpatía sin esfuerzo.

Antes de continuar, decir que para este análisis he jugado la versión de Steam.

El paso del tiempo

Aquí es donde Demonschool demuestra que sabe inspirarse sin imitar. El tiempo avanza, sí, pero no del mismo modo que en Persona. En lugar de consumir tiempo y días con cada actividad, el calendario progresa cuando completamos misiones principales. Esto da libertad total para explorar, hacer misiones secundarias y fortalecer vínculos sociales a nuestro ritmo, sin esa presión constante de elegir entre una opción u otra.

Podemos centrarnos en mejorar un vínculo social sin parar, día a día, pero hay que tener en cuenta que es algo que se consigue bastante rápido y que a veces hay que superar algunos minijuegos que se pueden hacer algo repetitivos si los hacemos seguidos, por lo que recomiendo ir variando, hay tiempo para todo.

La historia se desarrolla durante unas nueve semanas, lo que equivale aproximadamente a entre 35 y 40 horas de juego, aunque dedicar tiempo a explorar, completar misiones y descubrir detalles alarga la experiencia de forma muy agradable. El mundo de Demonschool tiene encanto y merece ser recorrido con calma.

El sistema de combate

En Demonschool los combates son por turnos, con desplazamiento en cuadrícula y un sistema basado en puntos de acción. Cada movimiento y ataque aumenta su coste progresivamente, así que toca pensar bien cada paso antes de actuar, aunque si vemos que algo no nos convence, podemos rebobinar y probar otros movimientos, lo cual se agradece mucho. El equipo está formado por personajes con habilidades únicas, fortalezas y debilidades bien marcadas, aunque también podemos desbloquear mejoras. Para ello nuestros personajes tienen que estudiar, descansar unos días entre sesiones y además aprender por parejas, lo que añade cierto componente de organización que resulta muy dinámico. Las habilidades son exclusivas en cuanto a equipamiento, así que escoger a quién equipar cada una se vuelve parte esencial de la estrategia, aunque siempre podemos intercambiarlas.

Las batallas son breves y directas, podemos tardar lo que queramos, pero siempre tendremos objetivos específicos como superar la pelea en tres turnos o sin perder a nadie del equipo. En ciertos momentos pueden aparecer demasiadas seguidas y resultar un poco densas, aunque su corta duración evita que se hagan pesadas. Los jefes semanales son lo mejor, espectaculares visualmente y con mecánicas muy distintas entre sí. Los enemigos normales cuentan con algo de variedad, aunque en ocasiones se echa en falta un repertorio mayor que vaya más allá del simple cambio de debilidades.

Apartado audiovisual y técnico

Visualmente el juego entra por los ojos desde el primer minuto. Los escenarios están construidos en un 3D de aspecto pixelado muy atractivo y los personajes están representados en 2D, lo que genera un contraste estilizado con mucha personalidad. Es una estética que encaja con el tono misterioso y juvenil de la aventura, casi como una mezcla entre terror ligero y un shonen.

La banda sonora también destaca y acompaña siempre en el tono adecuado, con melodías pegadizas que se quedan fácilmente grabadas. A nivel técnico no hay demasiadas opciones gráficas en PC, aunque la verdad es que el juego tampoco parece necesitarlas. En todo momento ha funcionado de forma fluida y estable.

Opinión

He disfrutado mucho de Demonschool. Es imposible no pensar en Persona mientras lo juegas, pero lo veo más como un punto de referencia que como algo a criticar. Es un título con ritmo propio, accesible y muy cómodo de jugar, con un sistema temporal que no agobia, con personajes entrañables y un combate táctico ágil que sabe cuándo exigir y cuándo dejar respirar.

Tiene todos los ingredientes para mantenerte frente a la pantalla durante horas. Si te atraen los RPG tácticos, las historias estudiantiles con un toque oscuro y los juegos que combinan acción con vida social, aquí tienes una experiencia redonda. Muy recomendado.

Para terminar, dar las gracias a Necrosoft Games y a Ysbryd Games por cedernos la clave necesaria para la realización del análisis. Recordad seguirnos en Área Xbox para manteneros informados de todas las novedades del mundo del videojuego.

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