Death Howl es el último juego desarrollado por The Outer Zone y distribuido por 11bit Studios. En este nuevo título nos ponemos en la piel de una madre que quiere desafiar a la muerte para recuperar a su hijo. Con la premisa de la construcción de mazos, y elementos soulslike, el estudio danés nos pone a los mandos de esta peculiar aventura. Si queréis conocer todo lo que nos tiene que ofrecer este juego, os invito a que me acompañéis a lo largo de este análisis.
Antes de empezar, queremos agradecer a The Outer Zone por proporcionarnos una copia digital de este juego en su versión de Steam. Este análisis se ha realizado en un ordenador con las siguientes características:
- Ryzen AI 7 350
- 32 GB de RAM DDR5 2800 MHz
- Nvidia RTX 5070 8 GB
Una propuesta interesante
El nucleo central del juego se basa en la construcción de mazos y elementos soulslike como bien comentaba al principio de este análisis. En cierto sentido, es como Slay the Spire pero en 3D. Me explico, en Death Howl deberemos movernos por el mapa y en puntos determinados enfrentarnos a enemigos. A diferencia del conocido roguelike de cartas, en este juego el escenario es un elemento importante.
En nuestro turno podremos desplazarnos consumiendo X maná en función de X casillas que nos movamos. Con ese mismo maná deberemos también jugar nuestra mano. Una vez terminemos nuestro turno, se descartan nuestras cartas restantes, pasa el turno al enemigo, y una vez finalizado el suyo se nos dan nuevas cartas de nuestro mazo con las que afrontar el siguiente turno. Una vez juguemos nuestra baza, los enemigos podrán moverse por el escenario y realizar sus acciones. Y así hasta que consigamos derrotar a nuestros enemigos. Una vez derrotados, nos soltarán diferentes objetos en función de los enemigos a los que hemos hecho frente con los que podremos crear cartas nuevas o más copias de cartas que tengamos.

Más allá de combatir, nuestra aventura por los reinos de los espíritus también cuenta con ciertos elementos de exploración para decidir nosotros mismos por dónde avanzar así como poder descansar en las diferentes «hogueras» y poder desplazarnos entre ellas una vez activadas por primera vez. Es en este punto donde encontramos la parte souls del juego. Al descansar en las hogueras, podremos reestablecer nuestra salud así como «canjear» las almas de los enemigos vencidos. Por X número de almas que acumulemos obtendremos un punto de habilidad para nuestra protagonista que nos ayudará en nuestra aventura.

Fuera de estos puntos de descanso, podremos equiparnos también amuletos que obtenemos al ir avanzando en nuestra aventura que nos otorga habilidades únicas. Estos amuletos podremos cambiarlos a nuestro gusto para adaptarnos a las amenazas que tengamos por delante.
Como último apunte, no solo es soulslike en cuanto a hogueras. También reaparecen los enemigos y los combates no son moco de pavo… Hay enemigos con habilidades de veneno, de debilitar que nos harán pensarnos dos veces cómo abordamos cada carta jugada. Y evidentemente, al morir perderemos las «almas» ganadas en combates anteriores y en ese mismo combate reapareciendo de nuevo justo antes del combate, dando la opción al jugador de enfrentarse a otros enemigos para hacerse más fuerte y volver a por la revancha.
Apartado artístico sobresaliente
El aspecto que más me ha sorprendido del juego ha sido sin lugar a dudas, su apartado artístico. El estilo pixel-art junto a la paleta de colores que da vida a todo cuanto nos rodea dota de carácter y personalidad propia a este título. Además, este estilo artístico se traslada también a los diferentes y variados enemigos a los que hacemos frente en la búsqueda de nuestro hijo.

Apartado sonoro brillante
Dentro de todo lo que engloba el apartado sonoro, el punto más destacable lo encontramos en los efectos de sonido. Tanto al recibir daño nuestra protagonista como al hacer daño a enemigos o simplemente interactuar con elementos del mapa hace que se sienta «un juego vivo». Junto a estos efectos sonoros, contamos con cortas líneas de voz en las cinemáticas. Más allá de efectos sonoros, el juego cuenta con una banda sonora que logra dar ambiente y acompañar al jugador en esta aventura por el mundo de los espíritus.
En conclusión, Death Howl…
Si buscáis un juego con construcción de mazos para calentar motores de cara a Slay the Spire 2, este juego es para vosotros. Pero no solo la construcción de mazos es su principal baza. Los elementos soulslike, exploración, amuletos de habilidades así como la exploración de los diferentes reinos que tenemos por delante hacen de este juego un auténtico must en vuestras bibliotecas. Death Howl está disponible en PlayStation 5, Xbox Series, Nintendo Switch y PC (Steam y GOG). Como siempre, si queréis conocer más análisis como éste no os olvidéis de pasaros por vuestra casa, aquí en Área Xbox.
Acerca del autor
Amante de los videojuegos, el cine, deporte de motor, pop y la literatura fantástica y la ciencia ficción.
