Análisis de SCHiM

Análisis Schim

Cuando la creatividad falla, los indies al rescate. Desde Área Xbox nos gusta analizar todo tipo de propuestas, bien sean grandes triple A con un inflado presupuesto o bien propuestas más “recogidas”, muchas veces creadas por tan sólo un desarrollador. Hoy toca hablar de esta segunda vertiente en los videojuegos. Seguidme para ver que me ha parecido SCHiM en este análisis en el que desgranaré todo lo que nos propone el juego. 

En este caso, son dos los desarrolladores de SCHiM (con publicación de Extra Nice y PLAYISM): Ewoud van der Werf y Nils Slijkerman. Ambas mentes creativas se han juntado para dar rienda suelta a su imaginación y lo que nos proponen es un juego muy personal en el que seremos la “figura” de una sombra y nos iremos desplazando por el escenario

Una historia a tu gusto

A nivel de historia, es difícil situarse cuando hablamos de uno de esos juegos en los que no tenemos ni texto ni voces y todo lo tenemos que “interpretar”. Eso sí, el punto de partida es claro: eres un “schim” separado de tu humano. ¿Qué es un Schim? Pues bien, sería algo así como el espíritu de un objeto o ser vivo, una especie de alma. No sólo está presente en las personas, sino también en todos los objetos. Y no se pueden desprender de él. Nada más empezar, vemos como nuestro schim se separa de nosotros y pasaremos a como esta criatura. 

A partir de ahí, se reconoce la intención del autor de recrear diversas situaciones que, como humanos, afrontamos desde nuestra niñez hasta nuestra madurez. Eso sí, cada uno podrá adaptar un poco el significado de todo lo que vamos viendo en pantalla, muchas veces referido a nuestras propias vivencias. No se trata de una historia que te deje huella, pero sí lo bastante sensible como para sentir empatía por la criatura y el humano. 

En lo estrictamente jugable, como decía, lo que haremos básicamente es saltar de sombra en sombra en escenarios, del punto A al punto B. La jugabilidad es muy simple y se explica de manera muy rápida. Podremos dar saltos y deberemos saltar entre las sombras que arrojan todos los objetos y personas de un escenario para llegar a nuestro objetivo. Apretando el botón RT, se mostrará hacia donde debemos ir, así que tocará ir, poco a poco y aprovechando el escenario, hasta allí. Una vez allí, digamos que acaba ese escenario y empieza otro. Y tenemos muchísimos escenarios en el juego. De duración bastante breve, se sentirá un ritmo cómodo de avance en el juego. 

Mecánicas introducidas sobre todo al inicio

Conforme avancemos en el juego, se añadirán interesantes mecánicas como poder aprovechar las sombrillas de playa o ciertos carteles para impulsarnos mucho más que lo que haríamos con un simple salto. De hecho, sólo podemos dar 2 saltos, uno “grande” y otro después mucho más pequeño. En caso de gastar esos dos saltos y quedarnos al sol, regresaremos al punto anterior. Esto está muy bien medido ya que eso no significará iniciar el escenario desde el principio, sino que muy probablemente sea tan sólo unos metros más lejos de donde “moriste”. 

Como decía, poco a poco se va ampliando el abanico de opciones y abriéndose algo más la jugabilidad. Además de ese salto más grande en otros objetos, tendremos la oportunidad de cambiar la luz de un semáforo para hacer que pasen peatones o coches, según nos interese sumergirnos en una sombra u otra. A eso le añadiremos también sombras de animales y alguna cosa más que tiene su “intríngulis”. A pesar de los esfuerzos que hace el juego por añadir esas opciones y abrir esa jugabilidad, creo que llega un punto en el juego en que se hace algo repetitivo y se hace notar el cansancio y esa sensación de estar haciendo siempre lo mismo. 

Análisis Schim

SCHiM es quizás algo repetitivo en el tramo final

Por otro lado, en juegos más íntimos y personales como éste, tampoco se pueden añadir excesivas mecánicas que acaben desembocando en una amalgama de cosas sin personalidad. Pero quizás hubiera estado mejor una duración más contenida o una dosificación de esas novedades, puesto que casi todas son introducidas bien al principio del juego. 

Tendremos también muchos coleccionables repartidos en casi todos los escenarios. Encontrarlos requerirán, cómo no, que te desvíes del camino principal, y alguno estará muy bien escondido. Pausando el juego, sabremos con cuántos coleccionables cuenta esa fase. Y para los amantes de los logros, habrá alguno que se les resista especialmente, como el de finalizar el juego sin ejecutar ningún segundo salto. 

En definitiva y para concluir el apartado de la jugabilidad, esta es sencilla pero adictiva, que hará que en ocasiones debas pensar bien tus movimientos antes de ejecutarlos. Sólo se ve empañada por algo de repetitividad en la misma en el tramo final del juego. 

Análisis Schim

En lo audiovisual y en lo técnico…

Entrando en el apartado audiovisual, el juego usa una paleta de colores muy simple, lógica con el gameplay, que busca resaltar esas sombras a las que podremos desplazarnos. Con el amarillo y el negro predominando, nos espera un juego con un notable nivel artístico y en el que la música de ambiente acompaña toda nuestra experiencia de buena manera. 

En lo técnico, como lo visto en pantalla no requiere de potencia, el juego ha funcionado de manera perfecta. Eso sí, aunque suponemos que será algo que se pulirá el día de lanzamiento, hemos tenido un par de “bugs” que nos han obligado a reiniciar algún escenario. Básicamente alguna secuencia cinemática que no se iniciaba al acabar la fase, pero son aspectos menores que no empañan un rendimiento bueno. El uso del Quick-Resume no nos ha dado ningún problema y el juego viene con textos (sólo en el menú) en castellano. 

Análisis SCHiM: Conclusiones

Como conclusión, SCHiM nos ofrece una jugabilidad simple y directa, pero entretenida a la vez. Con una personalidad muy marcada en lo audiovisual, sus mecánicas son fluidas y divertidas. Eso sí, en el tramo final del juego se puede acusar algo de cansancio debido a su repetitividad. Quizás menos escenarios o una duración más comedida le hubieran sentado como la guinda que le falta a un buen pastel. 

SCHiM estará disponible el 18 de julio para Xbox Series X|S, Xbox One, PS5, PS4, Nintendo Switch y PC. Acabamos recordándoos y animándoos a probar el juego, puesto que, si eres suscriptor de Xbox Game Pass, este se encontrará incluido, de salida, en su amplio catálogo.

7.5

Nota

7.5/10

Pro.

  • Jugabilidad sencilla y entretenida
  • Visualmente muy atractivo

Contra.

  • Se acaba haciendo algo repetitivo
  • Algún bug sufrido, aunque menor

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