Lunes de Game Pass: Deliver Us The Moon

Este lunes de Game Pass os traemos un título muy particular. Una aventura que pese a su etiqueta de indie, ha supuesto una experiencia única y divertida. Aquellos que ya lo hayan probado sabrán de lo que hablo, y es que Deliver Us The Moon es lo más cercano a vivir nuestra propia «Odisea en el Espacio». Dejando a un lado el toque «psicodélico» del film de Kubrick, las sensaciones que transmite este juego en todo momento son muy similares.

El éxito de Keoken Interactive ha sido tal, que Wired Productions se ha aventurado incluso a lanzar una completa edición coleccionista. Y ya se sabe, que cuando un título de estas características se lanza en edición física, no es por casualidad. Por suerte para los usuarios de Xbox, la aventura espacial de Deliver Us The Moon también ha llegado a Game Pass, ganándose justamente su popularidad. Veámoslo pues en detalle, despega un nuevo lunes de Game Pass.

La importancia de la ambientación

Uno de los principales motivos por los que jugar a este título, es por su ambientación y las sensaciones que ofrece. Esta es, como decía anteriormente, la «odisea» espacial que muchos esperábamos en los videojuegos. Y es que todos los detalles en este sentido, están tremendamente bien pulidos.

A muchos, como me sucedió a mi, les vendrá a la mente la película de 2001: Odisea en el Espacio. Hay escenas del film que transmiten cierto pavor, y otras simplemente reflejan la absoluta soledad del espacio. Y eso, Deliver Us The Moon lo hace muy bien.

Solo el sonido de nuestra respiración o la interacción con algunas estructuras de la estación espacial, rompen el silencio sepulcral que bañan las estrellas. Eso es lo que encontraremos en prácticamente la totalidad de nuestro viaje, pero he de reconocer, que si el juego en sí es una maravilla, sus primeros compases son una obra maestra. Porque la aventura no empieza en la luna no, deberemos hacer despegar nosotros mismos nuestro cohete.

Tanto el despegue como los primeros instantes en la estación espacial son geniales, pero por supuesto, también llega ese momento de aventurarse a salir a la luna. Desplazarse por su superficie también supone una grata experiencia, con los riesgos que ello conlleva. Nunca la soledad había sido tan placentera ni el terror del espacio tan realista y bien representado.

Una única misión; «Deliver Us The Moon»

Si ya de por sí pueden encontrarse referencias a lo Kubrick, no podemos obviar también algunas similitudes con Interstellar en su arco narrativo. Deliver Us The Moon es un viaje apasionante pero también arriesgado, sin un retorno seguro. ¿Merece la pena? el destino de la tierra así parece confirmarlo. Nuestro periplo comienza precisamente en la tierra, y con el planeta azul menos azul que nunca.

En este futuro distópico, nuestro planeta sobreexplotado logra la supervivencia a base de un nuevo combustible hallado en la luna. Con una base allí instalada, las mega estructuras aprovechan hasta la última gota aprovechable de nuestro satélite más cercano. Sin embargo, un fallo inesperado (oh sorpresa) nos obligará a iniciar una peligrosa misión con el objetivo de restaurar el funcionamiento de las instalaciones de la luna.

A lo largo de su gameplay, la trama se cuenta de manera inteligente, con elementos aquí y allá que nos dan detalles de los personajes. Hay abundantes documentos como es de esperar, pero también nos cruzaremos con escenas holográficas en mitad de unas instalaciones desoladas. En ellas, es donde encontraremos la información más relevante, con momentos sobrecogedores que sucedieron antes de nuestra llegada. También surgirán varias complicaciones para cumplir con nuestra tarea, pero eso lo tendréis que descubrir vosotros mismos.

Una jugabilidad sencilla que da mucho juego

Siendo un título de estas características y con una producción más bien modesta, no sería de extrañar que cojease en su apartado jugable. Lo cierto es que, sin ser un juego extremadamente ambicioso, consigue acompañar muy bien la ambientación desde este punto de vista. Lo peor quizá es el manejo del protagonista cuando pasamos a jugar en tercera persona. Uno acaba acostumbrándose, pero puede resultar incómodo en sus primeros compases.

Más allá de esto, los elementos con los que se puede interactuar quedan bien implementados, y encontraremos puzles que, sin ser demasiado complejos, siempre aportan y tienen sentido. Algunos incluso, pondrán a prueba nuestros nervios con cuentas atrás o algún que otro peligro inesperado. Por otra parte, tendremos a un robot esférico como fiel compañero, que a más de uno le recordará a nuestro querido Jack de Gears 5.

Al igual que Jack, cuenta con multitud de funciones, por lo que su carácter «multitarea» nos vendrá de perlas para completar algunos rompecabezas o facilitarnos el camino. Pero sin duda, una de las partes más divertidas, es cuando toca desplazarse por la superficie lunar. Podemos hacerlo a pie sí, pero por inconvenientes que vosotros mismos descubriréis, será mejor hacerlo en el vehículo todoterreno que veis en la imagen. Y es muy placentero.

El destino de la tierra depende de ti

¿Eres de los que se animarán a viajar a la luna?, yo ya lo hice en su momento, y si eres tan fan de estos temas como yo, puedo asegurarte que el viaje será inolvidable. La trama es inteligente y está bien contada pese al cliché, con un final a mi parecer muy digno.

Sin embargo, más allá de su historia, lo mejor de este juego son las sensaciones que logra transmitir en todo momento. Tras un comienzo «estelar» (nunca mejor dicho), el juego puede pasar por algunas fases menos emocionantes en la estación lunar. Aún así, el hecho de estar solo, de ir descubriendo todo lo sucedido, y de tener que sobreponerse ante las adversidades del espacio, lo hacen un juego único.

Ahora te toca a ti salvar el planeta, ¿estás dispuesto a dar el paso?. Si te ha gustado este u otros juegos de nuestra sección, mantente al tanto en nuestra web o nuestra app para futuras recomendaciones de Xbox Game Pass.

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He viajado a mundos que jamás creeríais, acabado con enemigos que escapan a todo misticismo. He sentido mi pulso acelerarse con cada batalla, y el suspiro de quien sabe que tendrá que volver a levantarse. Siempre hay un villano esperando, una aventura a la vuelta de la esquina. Por eso nunca he dejado de vivir, porque sigo jugando.

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