Xbox: una historia de luces y sombras

Estamos de celebración. No, no es por el tremendo éxito que está cosechando nuestra querida Series X en su lanzamiento de estas navidades, que también. El caso que nos ocupa es que Xbox cumple 19 años y vamos a aprovechar la coyuntura para darnos un paseo por la historia de nuestra marca favorita de consolas. 

El mismísimo Bill Gates (entonces CEO de Microsoft) fue el encargado de impulsar la creación de una consola doméstica de videojuegos. El nuevo proyecto se anunció oficialmente el 10 de marzo de 2000 con el nombre de Xbox. Sin embargo, la idea de introducirse en el mercado de las videoconsolas ya le corría al bueno de Bill por su cabeza desde hacía años. Concretamente a raíz del desarrollo de Windows 95.  Este sistema operativo estaba orientado hacia el desarrollo del contenido multimedia y videojuegos de una forma mucho más eficaz. Así desarrollaron DirectX , una serie de interfaces de programación de aplicaciones cuyo objetivo era, ni más ni menos, colmar el mercado de PC de videojuegos. 

La gloria pertenece a los valientes

Así pues, entre 1996 y 1998 asistimos a una importante revolución en la industria de los videojuegos en PC que sirvió como impulso a la consiguiente entrada al mundo de las consolas domésticas. Bueno, no sería honesto si no mencionásemos que ayudó también el hecho de que apareció Sony con Playstation para arrasar el mercado y llevarse a los usuarios que estaban jugando entonces en PC. Estos jugadores llevaban varios años jugando a títulos más “adultos” en PC y vieron la oportunidad de dar el salto hacia el ecosistema de consola. Este hecho acrecentó aún más el deseo de Bill Gates de iniciar su propia andadura en este mundo. Que la consola estuviera basada en un PC facilitaría muchísimo el trabajo a los desarrolladores para poder adaptar los títulos de PC a consola y así poder ampliar el catálogo de videojuegos de forma exponencial. 

No obstante, las apuestas no estaban a favor de Microsoft ya que el mercado de las consolas estaba absolutamente copado por Sony, Nintendo y Sega. Además, Microsoft no tenía experiencia en la fabricación de hardware. Digamos que eran considerados muy buenos haciendo programas pero no construyendo “máquinas”. Pero Bill estaba muy confiado en su criatura. Lo que poca gente sabe es que Microsoft ya estuvo involucrada en el mundo de las consolas. Colaboró con SEGA para adaptar su WINDOWS CE en Dreamcast y mantuvo negociaciones con Sony y Nintendo para desarrollar una consola conjunta. Negociaciones que no llegaron a buen puerto pero que sirvieron de nuevo para demostrar que sí, que Microsoft quería hacer algo importante en este mundillo. Y nadie se lo iba a impedir. 

En 2001 comienza la leyenda

De esta manera, contra todo pronóstico, Microsoft lanzó al mercado su primera consola de videojuegos el 15 de noviembre de 2001 en Estados Unidos. Al año siguiente salió en el resto del mundo. Un sistema de videojuegos robusto, que contaba con un procesador Pentium III especial para consolas desarrollado por Intel y NVIDIA, un lector DVD, un disco duro interno (algo que por entonces era una absoluta novedad), un puerto ethernet, podíamos escuchar nuestra música mientras jugábamos y, además, incorporó por primera vez también los gatillos analógicos en el mando.

Conviene destacar que en noviembre de 2002 aparece Xbox Live, servicio que permitía jugar online y descargar contenido extra. Y es que sí, Microsoft sí supo aprovechar las posibilidades del juego online. Se convirtió así en el primero de los tres desarrolladores del momento en priorizar su atención y uso. PlayStation Network nació en 2005 y Nintendo Network no lo haría hasta el 2012. Con la experiencia en PC, Microsoft y Xbox fueron los pioneros en traer la experiencia multijugador online a las consolas de una forma muy contundente

Las malas lenguas insisten (todavía) en que las ventas de Xbox fueron un desastre. Nada más lejos de la realidad: la estrategia principal con la consola primigenia no fue nunca vender más que sus competidoras. El objetivo real era conseguir la penetración en el mercado de las videoconsolas, sobre todo en Estados Unidos. Y fue una estrategia exitosa. Xbox consiguió meter la cabeza y «robar» una parte del pastel a Sony y Nintendo, que dominaban en ese momento el mercado en ese país.

En Europa también hay xboxers

Pero el lanzamiento de Xbox en Europa también satisfizo a Microsoft en cuanto a que tuvo un recibimiento bastante bueno por parte del público. Los consumidores supieron apreciar la calidad y la potencia de la máquina a pesar del “desconocimiento” a priori de la marca Xbox. De hecho, por aquel entonces, era el único fabricante de consolas con una planta de producción en Europa (en Sárvár, Hungría). Esto provocaba que las existencias de las nuevas máquinas podían llegar a cualquier tienda del continente en muy poco tiempo. Miles de consumidores hacían cola en las tiendas la tarde del 13 de marzo de 2002 para conseguir la flamante consola de Microsoft y se agotaron las existencias el mismo día de su lanzamiento en muchos establecimientos. ¿Os resulta familiar esta situación?

España nunca ha sido un consumidor de Xbox espectacular, es cierto. No obstante el recibimiento de la nueva máquina también causó cierto furor y supuso el inicio del desarrollo de una nueva dinastía de consolas diferentes. Digamos que la Xbox clásica fue muy bien recibida por los más conocedores en la materia (llamémosles cariñosamente “frikis”) pero abrió con el tiempo las mentes de muchos consumidores volviéndose cada vez más mainstream. Pese a que la campaña de márketing no fue espectacular (algo que, personalmente, creo que tiene que corregir a día de hoy la marca Xbox) aquí en España se montó un sarao importante. Por aquel entonces estaba muy de moda el programa musical Operación Triunfo. El encargado de entregar la primera consola Xbox en España fue, nada más y nada menos, Manu Tenorio. El flamante comprador número uno fue Álvaro Morán, que había reservado su máquina en una conocida tienda de Madrid e hizo cola durante toda la tarde para recibir su preciada consola Xbox. Tuvo bastante repercusión mediática y plantó la semilla para que la marca fuera creciendo sana y fuerte. 

Juegazos que allanaron el camino

En el comienzo del éxito de Microsoft mucho tiene que decir la colección de juegazos que se presentó con esta consola. Asistimos al nacimiento de unas cuantas sagas que entrarían a formar parte del olimpo de las más famosas y ambiciosas del mundo de los videojuegos. Estamos hablando de sagas como Forza Motorsport y Halo. Concretamente Halo: Combat Evolved, el título que inició el mito del Jefe Maestro y el shooter que revolucionó el mercado de los juegos de acción en primera persona. Sin duda Halo fue un antes y un después en los videojuegos de acción y sentó las bases de cómo deberían ser, a partir de ahora, los juegos de disparos en primera persona. Si queréis saber más sobre la revolución de Halo os recomiendo leer el impresionante artículo que ha realizado nuestro compañero Pedro Javier

Con el nacimiento de la consola sucesora asistimos al estreno de otra de las obras maestras del panorama de los videojuegos: Gears of War.

halo infinite

Xbox 360, con la lección aprendida

La primera Xbox llegó un poco tarde porque, ya estaba Playstation 2 arrasando el mercado, pero sirvió de avanzadilla para afianzar mejor la marca. La experiencia adquirida con la primera máquina facilitó la llegada de la nueva Xbox 360 un año antes que su competidora (la PS3). Este hecho le permitió ganar un poco de terreno y demostrar sus magníficas facultades.

Así, el 22 de noviembre de 2005 nace la que, para la mayoría, ha sido la mejor consola de Microsoft hasta la fecha (con permiso de Series X, que veremos cómo evoluciona). Xbox 360 nació como la primera consola de la era de la alta definición.  Era una consola blanca que contrastaba con los colores oscuros de la primera Xbox y venía en dos modelos, uno de ellos sin disco duro. Además, el hecho de que llegase un año antes que Playstation 3, junto a sus potentes exclusivos, el servicio multijugador Xbox Live y el mando rediseñado, fueron motivos suficientes para que muchos usuarios cambiasen de Sony a Microsoft.

Elijah Wood durante la presentación de la Xbox 360.

Esta consola tuvo a lo largo de su existencia bastantes ediciones especiales y rediseños (no sólo estéticos) que vinieron a solucionar algunos problemas graves con su hardware que marcaron la generación y la imagen de Xbox para siempre. Esto supuso ahorrar en los costes para bajar su precio de venta y así conseguir la cuota de mercado que no había conseguido anteriormente.

La presentación de la máquina fue un tanto peculiar. Se presentó a través de la MTV y su celestino fue, nada más y nada menos que Elijah Wood (Frodo). También la gala estuvo rodeada de personajes famosos como el rapero Lil’ Jon, su colega Omarion, el actor Wilmer Valderrama o The Killers. Si tenéis tiempo y curiosidad aquí podéis ver el momento de la gala, que no tiene desperdicio.

https://www.youtube.com/watch?v=LTs0AoaMYGA&feature=emb_logo

Un monstruo técnico para la época

En ese momento histórico la Xbox 360 podía considerarse un pepinazo tecnológico, con características realmente potentes para la época. Apenas 4 años después de su antecesora, la 360 vino con un Xenon de tres núcleos a 3,2 GHz, procesador desarrollado por IBM. ATI ( AMD Radeon) se encargó de la GPU , con una unidad Xenos con 10 MB de EDRAM solo para esa GPU. Hoy no supone nada pero la memoria RAM del momento estaba unificada y fue memoria de vídeo GDDR3. Los 512 MB de la época permitían una comunicación muy rápida entre CPU y GPU.  La arquitectura similar a la de los PC del momento permitió a los terceros desarrollar los juegos directamente para Xbox 360. Posteriormente hacían un port a PS3.

Todo esto se tradujo en juegos a 60 FPS con Xbox 360 y solo la mitad en PS3. Los juegos deportivos y los shooters (de los primeros años, sobre todo) se jugaban mucho mejor con la Xbox. La consola de Microsoft ganó la batalla de los third parties y Sony tuvo que apoyarse en sus estudios propios para plantarle cara.

El legado de Xbox 360

Pero más allá de los datos técnicos la Xbox 360 marcó dos hitos memorables e indiscutibles  en el panorama consolero. La similitud de arquitectura de la consola con un PC permitió a los desarrolladores trabajar más fácil y rápidamente para lanzar sus juegos en consola sin la necesidad de una gran empresa detrás. Asistimos, de este modo, a la explosión y completo desarrollo de la escena de los juegos independientes. Es el nacimiento de joyas como Bastion, Brothers: a tale of two sons o Limbo, entre muchísimos otros. Comienza aquí la época dorada del panorama indie

Por otro lado, como hemos comentado anteriormente, se afianzó de forma definitiva el juego online. Con la Xbox original lo tuvieron difícil hasta la expansión de las conexiones de banda ancha pero con la Xbox 360 la evolución fue más rápida y Live se popularizó entre los más jugones. Por fin las consolas disponían de partidas en red. Es cierto que se trataba de un servicio de pago, cosa que al principio no gustó nada a la comunidad. Pero pronto se demostró que merecía la pena pagar por unos servidores robustos y búsquedas de partidas más rápidas. Imagino que a cualquier jugador de PC le daría la risa con esto pero hay que recordar que esto en consola no era nada frecuente. Y de nuevo Xbox sentó cátedra

La catástrofe de las 3 luces rojas, un paso atrás para Microsoft

El inicio de generación de tan buena máquina se vio fuertemente empañado por un acontecimiento trágico: las tres luces rojas. Mundialmente conocido como “el anillo de la muerte”, esto supuso un duro golpe para Microsoft. Después de este suceso la compañía perdió mucho dinero pero también, y lo que es peor, la confianza de la gente. Un error de fabricación provocaba el sobrecalentamiento de una placa y esto producía que el sistema colapsara. A veces tenía solución pero el problema volvía a resurgir tras unas semanas de uso. Microsoft no tuvo más remedio que ampliar la garantía de la consola y pensar en la fabricación de nuevos modelos.

Las malas lenguas aseguran que esto se produjo por las prisas que le entraron a Microsoft por salir antes a la venta que su competidora. La maniobra provocó que no se llevara a cabo todo el proceso de control de calidad del producto. El intentar ganar terreno en el mercado para obtener mayores beneficios al final le salió más caro. 

Kinect y el despropósito

Debido a la influencia y al éxito inesperado de la Wii de Nintendo (sobretodo a su mando) Microsoft  también se quiso subir al carro del sensor de movimiento y anunció su Kinect en el E3 de 2009. Resultó ser un periférico bastante interesante que pretendía revolucionar el concepto de videojuego conocido hasta ahora. Era una propuesta ambiciosa y vendió muy bien, hasta el punto de convertirse en el periférico de Xbox más vendido de su historia.

Realmente presentaba cosas interesantes en cuestión de accesibilidad sin la necesidad de usar un mando pero en la práctica no llegó a más. El Kinect se quedó para uso de juegos casuales y familiares y poco más. No existió jamás un juego de los grandes que aprovechase todas las capacidades de la consola y el aparato. Es curioso porque el potencial era enorme, incluso fue algo muy útil para el desarrollo de aplicaciones informáticas ya que facilitaba la captura de movimientos, entre otras cosas. Incluso llegó a plantearse su uso en campos como la ciencia y la medicina. Apuntaba tan alto que se quiso implementar, casi por obligación, con la siguiente generación de consolas. Y les salió bastante mal… 

Unas cifras para la esperanza

En cuanto a las ventas de Xbox 360 no tenemos los números oficiales de cómo fueron cambiando las cifras año a año, sí tenemos una aproximación final. Xbox 360 vendió unos 78 millones de copias mientras que la PS3 llegó a 80 millones con un sprint final muy destacado. Microsoft, mirándolo desde un punto de vista práctico, se dio por ganadora por una sencilla razón: la diferencia de ventas que hubo entre Xbox y PlayStation 2 fue tan grande (25 millones vs 150 millones) que pasar a estas cifras parecía una victoria, ya que significaba que algo había cambiado en el mercado y en la mente del consumidor.

Además, hay que indicar que Xbox 360 no vendió nada bien en Japón, por lo que muchos juegos estilo anime y otras franquicias conocidas no se vendían bien con Microsoft. Con lo cual, Xbox 360 vendió “solo” 78 millones apoyándose casi en su mayoría en un único país (Estados Unidos), mientras que PS3 vendió un poco más de 80 vendiendo en todos los territorios y contando además con el mercado asiático, algo de lo que Xbox 360 carecía. De hecho, la mejoría de las relaciones con Asia es una de las asignaturas pendientes de Microsoft que, poco a poco, va sacando con buena nota

Las ventas en España: aparece el cambio

España de nuevo no fue representativo para Microsoft a gran escala pero sí es cierto que aquí se iba palpando, cada vez más, un cierto cambio de aires. El mercado de consolas se iba diversificando cada vez más en la mente de los consumidores y, por lo tanto, beneficiando poco a poco la penetración de Xbox en el país.

En la campaña navideña de 2008 se batieron los récords de venta de Xbox 360 en España, cerrando la campaña más exitosa de su historia en nuestro país con un incremento del 128% de ventas respecto a la campaña navideña de 2007. En ese año, el buen ritmo de ventas en España llevó a Xbox 360 a superar la barrera del medio millón de consolas vendidas. Esta cifra era el objetivo que la compañía había marcado para junio de 2009, por lo que se superó el objetivo anual con cinco meses de adelanto. Los datos demuestran que Xbox 360 fue la consola que mejor evolucionó durante 2008, incrementando sus ventas en un 95%, mientras que sus competidoras o bien crecían a mucho menos ritmo o incluso decrecían. Los datos también demuestran que la cuota de mercado de Xbox 360 se incrementó sustancialmente, llegando a alcanzar el 30% de consolas vendidas en algunas de las semanas de mayor actividad comercial del año y duplicando su cuota de 2008 vs 2007.

Una excusa un poco simplista

A pesar de lo que pudiera parecer, las cifras en España no contentaron a los altos ejecutivos de Microsoft e intentaron achacar las “malas” ventas a que, tanto en España como en Italia o Francia, existía un número demasiado grande de jugadores casuales. A mí no me parece nada convincente y esto se puede extrapolar a la actualidad perfectamente. Creo que donde se está equivocando (continuamente) la empresa es en el desempeño de su campaña de marketing, algo que ha sabido hacer perfectamente Sony con Playstation a lo largo de toda su historia. De nada sirve tener un mejor producto si no lo ofreces correctamente. En caso de duda el consumidor siempre elegirá lo conocido, lo que le ha dado más confianza  en el pasado y lo que está continuamente presente y disponible para él. 

Xbox 360: ¿la mejor consola de Microsoft?

Yo me incluyo en el grupo de los que piensan que Xbox 360 fue la mejor consola de su generación y, de hecho, la mejor consola que ha tenido Microsoft hasta la fecha. Y lo digo sin tapujos. Fue mi primera experiencia seria con una consola de Microsoft y creo que lo hicieron muy bien para ir posicionándose en la mente del consumidor hasta conseguir ser parte de unas serias opciones de compra.   Tenía la mejor experiencia online, era el mejor lugar para jugar third parties, tenía el mejor control y, después de las revisiones de los modelos iniciales, era el dispositivo más robusto, silencioso y con menos fallos. Mención especial para el nacimiento y desarrollo de la saga Gears of War, una de las más influyentes de la historia del videojuego actual.

La Xbox 360 llegó con muy buenas ideas, pisó muy fuerte inesperadamente y esto sirvió para hacerse, por fin, un nombre en la industria.

XBOX ONE, la historia de un fracaso anunciado.

O la historia de cómo NO presentar una consola. El 21 de mayo de 2013 se presentó la sucesora de la digna Xbox 360 rodeada de cierta polémica. Con el tiempo Microsoft se vio obligada a dar marcha atrás en casi todo lo que había planteado para su nueva consola en los inicios. Debido a la obsesión que arrastraba Microsoft desde hacía años por los contenidos multimedia, la presentación oficial de la consola se centró prácticamente en esto. De hecho se llama «ONE» porque para Microsoft es un “All In One” (Todo En Uno) porque además de poder jugar a juegos de mucha calidad también permitió el uso de apps para ver la televisión, usar Skype, interactuar con amigos…Vamos, lo que ahora mismo está estandarizado a nivel mundial.

El problema llegó con varias decisiones que tomaron a nivel de comunicación y funcionamiento de la consola. Centrar aquella primera presentación oficial Xbox One en los contenidos multimedia hizo saltar las alarmas de los usuarios de videojuegos que tenían serias dudas de lo que la máquina iba a poder hacer en relación a los juegos y su funcionamiento. A esto se le sumaron una serie de requisitos indispensables para el correcto funcionamiento de la consola que, de nuevo, pusieron el grito en el cielo y sembraron otro mar de dudas: la conexión permanente a internet, la nefasta política de los juegos de segunda mano y la inexistente retrocompatibilidad.

Todo era restricciones, dudas, desconocimiento…Esto creó muchísima inseguridad en los usuarios que no sabían qué se iban a encontrar finalmente con la nueva máquina: “estoy viendo que podré usar la tele desde mi consola pero, ¿qué tipo de juegos voy a encontrarme en la nueva generación? ¿Podré jugar a mis antiguos juegos de 360? ¿Tengo que estar conectado siempre para poder jugar? ¿Y si no tengo internet? ¿Me cobrarán un canon por usar juegos de segunda mano? ¿Me podrá prestar mi primo sus juegos?Era demasiado para un lanzamiento de una consola nueva que debería tener como misión principal ilusionar, no angustiar.

Rectificar es de sabios…y obligatorio

Finalmente, Microsoft rectificó en todo, pero ya era demasiado tarde. El daño  a nivel de imagen ya estaba hecho. A todo esto se le sumó la cabezonería de incluir Kinect, sí o sí, en su proyecto final. Este lastre elevó el precio 100 euros más que en PS4 y, por lo tanto, muchísimos jugadores se decantaron por el sistema de Sony (que además era ligeramente más potente), abriendo una brecha en las ventas que no se ha podido reducir a día de hoy. Microsoft tardó más de 6 meses en darse cuenta de que sería mejor vender la consola sin Kinect y casi 4 años en rehacer la imagen de una consola, técnicamente inferior, que había nacido destinada al contenido multimedia y cuyo precio estaba condicionado por un periférico que no querían los jugadores. Anecdóticamente, se demostró después que la Xbox One sin el lastre del Kinect podía sacar mayor potencia gráfica. Un desmadre.

En el verano del 2016 salió al mercado la Xbox One S, una revisión más reducida de la anterior. Tenía la fuente de alimentación integrada y que permitía ver películas en 4K debido a las bondades del sistema HDR. A este aumento de las prestaciones de la consola se añadió el hecho de que estaban disponibles varios modelos con diferente capacidad de almacenamiento: de 500 GB, 1 TB y 2 TB. Era una máquina considerablemente mejor que la One estándar, más compacta, más bonita y de mayor capacidad, y esto logró mejorar la imagen tan dañada que venía arrastrando desde su lanzamiento. 

La clave: cambio en el modelo de negocio

No obstante, Microsoft no ha logrado superar el palo. Por fortuna, su modelo de negocio tomó un rumbo diferente con el lanzamiento de su inigualable Game Pass. El tremendo éxito de este servicio es lo que ha supuesto definitivamente un cambio de paradigma para la empresa y sus consumidores. En 2016 la enorme crecida de suscriptores del servicio de Xbox Live Gold, creó la antesala de lo que es hoy el Game Pass. Hablamos de un increíble catálogo de videojuegos de indiscutible calidad que puedes disfrutar sin límite por una suscripción de unos pocos euros al mes. Además, te permite disfrutar de los títulos propios de Microsoft Studios desde el mismo día de su salida sin tener que pasar por caja.

Este servicio goza de más de 15 millones de suscripciones activas y parece que con las nuevas consolas vaya a romper todos los pronósticos. Y no es para menos: con la aparición de XCloud Microsoft tiene, a día de hoy, el mejor ecosistema para un consumidor de videojuegos. Y esto es lo que realmente va a explotar la empresa durante los próximos años sirviéndose de la consola más potente de la historia de los videojuegos hasta la fecha: la Xbox Series X.

Ha llegado la hora de la bestia

Con el contratiempo de una pandemia mundial, tanto Xbox Series X como S han batido el récord de mejor lanzamiento de la historia de Xbox en 24 horas. En un sólo día vendieron más consolas en más países que nunca. Con todo, en Microsoft saben que la demanda está rebasando con creces la oferta: hay más gente deseando comprar una Xbox Series X|S de las que hay disponibles en tiendas. Esto denota un cambio en la mente del consumidor, que ha descubierto, por fín, las bondades de Xbox y su Game Pass y siente la necesidad imperiosa de hacerse con una para disfrutar todos estos increíbles títulos. 

En España los datos para Microsoft siguen sin ser buenos del todo ya que parece que la competencia ha vendido 3 veces más en los primeros días. No obstante podríamos decir que esto ha ocurrido por dos motivos esenciales: cabe recordar que este es un país de tradición “playstationera” por historia (aunque cada vez más gente se está cambiando al bando de la X y eso es tremendamente positivo). Además, el número de consolas puestas a la venta por Microsoft en España es mucho más reducido que las que ha puesto Sony

Un futuro prometedor

Por lo tanto, tenemos que quedarnos con el dato positivo y es que lo más representativo es que se han agotado las consolas en todas las remesas que han ido saliendo. La gente quiere una Xbox Series S/X

Así pues, después de un largo camino de lucha constante, Microsoft comienza la generación con un panorama mucho más alentador que hace siete años:  más de 90 millones de miembros en Xbox Live, 15 millones de suscripciones a Xbox Game Pass y más de 20 equipos internos trabajando para el ecosistema de Xbox Game Studios, lo que se traducirá en grandes producciones de carácter exclusivo de aquí a los próximos años.

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Gamer desde los 80. Amante de los animales y el buen cine. Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas. A veces salgo en películas por detrás.

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Un comentario sobre «Xbox: una historia de luces y sombras»

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