Análisis Neighbours back From Hell

Aterriza en nuestras Xbox One, Neighbours back From Hell. Una versión remasterizada del juego original, titulado Neighbours From Hell, que se lanzó al mercado en 2003 por el ya desaparecido estudio JoWooD. Éste título ha sido remasterizado por Handy Games, perteneciente a THQ Nordic. El título salió en PC y, curiosamente, aterrizó también en consolas: Gamecube y la Xbox original. En 2006 salió la secuela para PC, que también dejó buen sabor de boca entre los aficionados.

Un planteamiento de lo más original

Siempre se ha dicho que los videojuegos sirven de catarsis de la realidad que nos rodea. ¿Y qué no es más real y común que unos vecinos maleducados a los que tenemos que soportar a diario?, pues sí, en este juego podremos vengarnos de esos molestos vecinos y someterlos a todo tipo de escarnios mientras medio mundo nos observa.

En el juego controlaremos a Paco, una persona tranquila hasta que su vecino, el señor Rottweiler, le hace la vida imposible. Es entonces cuando decide pasar a la acción y empezar a gastarle pesadas bromas, y que esto lo vea todo el mundo. Y es que nuestro personaje llama a un reality para que se encargue de emitir por televisión todas las pesadas bromas que piensa llevar a cabo. Podremos cortar, pegar, manchar, pintarrajear, cambiar unas cosas por otras… Cualquier cosa vale con tal de sacar de quicio a nuestro vecino.

Entonces, ¿en qué género podemos encuadrar a Neighbours back From Hell? Ciertamente no es asimilable a ningún género y, en todo caso, se aproxima a la aventura gráfica. Sí que han existido previamente juegos basados en poner trampas y no ser alcanzado, como por ejemplo el Home Alone (1991) de PC , que claramente puede considerarse antecesor de este título. En cuanto a otras referencias culturales, sin duda, bebe del slapstick, o comedia física cuyo humor se basa en los golpes.

Es por todo ello que el juego es una bocanada de aire fresco y distinto a todo lo que jugamos actualmente.

Mejora gráfica adaptada a los nuevos tiempos

Los gráficos son estilo cartoon, muy llamativos. Parece que estemos jugando un cómic, con una estética muy similar al estilo de Ibáñez (autor de Mortadelo y Filemón).

Además, es reseñable el trabajo que se ha hecho a la hora de actualizar los gráficos y subirlos a calidad Full HD después de casi 20 años después de su lanzamiento original. El aspecto de todo es brillante, definido y muy rico en detalles y con unas animaciones más fluidas que en el juego original.

Sonidos FX de comedia, música orquestal

Los sonidos están muy conseguidos y son uno de los puntos destacados del juego ya que ayudan a darle ese aspecto cómico, de sitcom americana. Éste tono cómico se ve reforzado por la presencia de risas enlatadas cuando nuestro vecino sufre las consecuencias de nuestras trastadas. Aunque es cierto que echamos de menos sonidos de voces humanas, que quedan relegadas a gruñidos, gritos y risas.

La banda sonora es música de big band que va muy acorde con la estética del juego y acompaña en los menús y en el inicio de cada fase. Sin embargo, dentro del juego baja su volumen hasta quedarse como un mero acompañamiento, dando prioridad a los efectos de sonido.

Jugabilidad máxima

El juego tiene unos controles simples y fáciles con lo que, a los pocos segundos podremos jugar sin ningún tipo de problema. El objetivo del juego es muy sencillo, tendremos que buscar a lo largo del escenario objetos que podamos usar en nuestras bromas. Estos pueden estar escondidos en armarios, cajas, cajoneras, baúles… o a simple vista. Una vez recojamos material, tenemos que ver cómo usar esos objetos y dónde. Hablamos de un típico modo ensayo-error, de probar qué objeto encaja con qué otro en el escenario para conseguir la broma redonda. Eso sí, más vale que nuestro vecino no nos alcance o dará buena cuenta de nosotros a base de bofetadas y nos quitará una de las tres vidas que tenemos por cada episodio.

Cabe reseñar que está íntegramente en nuestro idioma, con unas traducciones muy conseguidas.

Sin embargo, el juego tiene un defecto en este apartado y es que las físicas no son las mejores. Para recoger determinados objetos o abrir determinados muebles en busca de un nuevo “arma” de venganza vecinal, en ocasiones, hay que ponerse en un punto muy concreto, que no siempre sería el más cercano o lógico. Afortunadamente esto no pasa con todos los objetos y es un fallo puntual y bastante soportable.

Conclusiones: Divertido pero repetitivo

Se trata de un juego divertido y que nos sacará más de una sonrisa al ver los enfados y las caídas de los personajes. El juego se basa en hacer cosas mientras nuestro vecino no esté en una habitación/lugar concreto. Es decir, se trata de memorizar las rutinas y actuar en el instante preciso.

Es por ello que, jugar uno o dos capítulos resulta agradable y divertido, pero, definitivamente no es un juego para estar dos horas delante de nuestra consola. Los capítulos se agrupan de seis en seis, por temporadas. Pese a ello, dentro de una misma temporada, el escenario se repite en todos o casi todos los capítulos. Eso, unido a la repetición de algunas de las bromas, no ayudan a sobrellevar esa sensación de juego para ratos cortos. A esto se une la nula rejugabilidad una vez hayamos acabado el juego.

Lo único que nos puede incitar a rejugar es desbloquear todas las bromas posibles dentro de una de cada una de las fases, o bien, el acortar el tiempo en el que colocamos todas las bromas/trampas. Si bien el juego no nos recompensa de ninguna manera con el hecho de conseguir todas las bromas posibles o hacerlas en un tiempo muy breve, aparte de conseguir más puntos (sin utilidad práctica) o algún que otro logro.

Por todo ello, este Neighbours back From Hell, es un juego entretenido en pequeñas dosis e ideal como desconexión de otro tipo de juegos. Pero, no podemos recomendarlo como juego de cabecera, ya que puede hacernos caer en el aburrimiento ante la repetición de escenarios, bromas y de las misma mecánica de juego una y otra vez.

Neighbours back From Hell

14,99
6.5

Gráficos

7.0/10

Sonido

6.5/10

Jugabilidad

5.9/10

Pro.

  • Muy original
  • Gráficos preciosistas estilo cartoon
  • Concepto distinto

Contra.

  • Algunas físicas
  • Puede hacerse repetitivo y perder interés
  • Escasa o nula rejugabilidad

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