Análisis de Swordbreaker The Game

Sometimes You nos presenta Swordbreaker The Game, un juego desarrollado por DuCats Games Studio que nos ofrece una historia interactiva de fantasía que bebe directamente de los antiguos libros de “Elige tu propia aventura”.

Swordbreaker The Game nos cuenta la historia de un aventurero guiado por el destino hasta un castillo abandonado para encontrar un fabuloso tesoro. Solo lleva consigo su espada favorita y los restos de una vieja armadura con un dispositivo inusual conocido como “rompe-espadas”.

Elige tu propia aventura

Por decirlo de algún modo, Swordbreaker The Game vendría a ser una modernización de los primeros juegos de rol que se adaptaron para un ordenador. Durante los años 70, debido a la falta de gráficos de los ordenadores, surgieron los primeros juegos de rol basados en texto. En ellos, simplemente se nos contaba una historia a través de una sucesión de textos que planteaban ciertas situaciones.  El jugador, para avanzar en la aventura, tenía la posibilidad de elegir una opción entre varias y, dependiendo de lo que eligiese, la siguiente escena sería de una forma u otra. Así hasta llegar a uno de los finales de la aventura o, en muchos casos, hasta una muerte cruel y desalentadora.

Swordbreaker The Game desprende esa misma esencia añeja de los juegos de antaño y le da un toque elegante a través de los gráficos. El juego es, básicamente, una novela visual donde el texto situacional (en inglés o ruso) que se nos presenta lo hace acompañado de una ilustración. Cabe decir que estas ilustraciones que acompañan al juego son de un nivel más que aceptable.

Apartado artístico con luces y sombras

El apartado artístico de las ilustraciones es muy notable y es el 90% del mérito del  juego. Las imágenes nos permiten complementar de manera gráfica todo lo que se nos está presentando en el texto y logra ambientar mucho mejor las diferentes situaciones. Sin embargo, resulta algo redundante en casi todos los escenarios. Me explico: el texto de una escena dice “El personaje aparece en una habitación donde hay una gran cama con sábanas rojas y al fondo una puerta de metal”. Pues bien, lo que vemos en la ilustración es justamente eso. Esto nos hace preguntarnos si realmente es necesario tener la información por duplicado. Sería justificable si la imagen en sí mostrase algo determinante que el texto no pudiese pero en la mayoría de los casos no ocurre así.

En contrapartida con el buen nivel de las ilustraciones, el apartado artístico del resto del juego es francamente mediocre. El diseño estético de los menús deja mucho que desear. Entiendo que la intención del autor sea homenajear a esos juegos retro de hace 40 años, seleccionando un diseño austero y una tipografía para los menús dura y excesivamente recta. Pero a la hora de la verdad no hay que olvidar que estamos en 2020 y, sinceramente, esto le hace parecer que esté poco trabajado y que sea un juego de desarrollo barato.

Es obvio que se trata de un título pequeño, hecho por una empresa modesta de muy pocas personas y bajo presupuesto. Como amantes de los videojuegos valoramos el esfuerzo de este tipo de compañías que intentan hacer el mejor producto posible con todos los medios de que disponen. Pero es incoherente presentar algo con unas ilustraciones muy bellas y que todo el esfuerzo y el trabajo se deje ahí, sin más.

Muchas escenas por descubrir a base de ensayo y error

El título cuenta con más de 300 escenas y, entre ellas, más de 100 escenas de muerte diferentes. Además, en el menú de inicio podremos ver un mapa completo del castillo y ver qué habitaciones hemos visitado en nuestras anteriores aventuras para preparar mejor la siguiente. Como punto negativo: no podremos abrir el mapa mientras jugamos así que más vale que lo memoricemos bien antes de comenzar una nueva partida.

El personaje tiene 3 vidas representadas por 3 corazones.. Esto significa que tenemos 3 oportunidades para equivocarnos. Si elegimos mal la respuesta 3 veces habremos muerto definitivamente y tendremos que comenzar una nueva aventura desde cero. Sin embargo, la historia es siempre la misma por lo que las situaciones no cambiarán cuando volvamos a empezar. ¿Qué significa esto? Pues que a base de ensayo y error, sin requerir ninguna habilidad más que aprenderse las respuestas correctas, llegaremos al final de la aventura. Si tu intención es acabar el juego lo puedes hacer, literalmente, en 2 minutos si ya sabes las respuestas correctas.

No obstante, es incuestionable que en un título de estas características lo más interesante es lograr destapar el mayor número de ilustraciones (escenas) posible, aunque tengas que dar más rodeos para llegar al final de la aventura. Esto tiene una contrapartida y es que, si eres una persona completista, el juego te obligará a tomar decisiones que no quieres con tal de desvelar el resto de ilustraciones y finales alternativos

La conexión entre algunas escenas es muy forzada y esto le resta fluidez a la historia. Por ejemplo, en una escena te encuentras con un personaje en apuros. Si decides ayudarle se habrá solucionado el problema y en la escena siguiente apareces de golpe en otra habitación. Las elipsis temporales no están siempre bien implementadas y te dejan la sensación de que yendo por otro camino totalmente distinto hubieras llegado hasta la misma situación, sin conexión alguna.

Jugabilidad simple con un diseño mal enfocado

En cuanto a su jugabilidad, puedes jugar perfectamente con una mano y usar la otra para sujetar tu cerveza ya que sólo tienes que mover el cursor y pulsar un botón cuando quieras avanzar en la historia. Pero hay un problema: A la hora de seleccionar las opciones en cada escena para continuar tu viaje tampoco resulta del todo cómodo. El texto de la escena discurre, obviamente, de arriba hacia abajo. Nos desplazamos por el texto con la palanca derecha del mando y cuando llegamos al final aparecen las distintas opciones numeradas, en una lista de arriba hacia abajo.

Pues bien, para seleccionar la que nosotros queramos realizar, en vez de seleccionarla directamente desde lo que estamos leyendo tenemos que fijarnos en los elementos que tenemos arriba a la izquierda en la ilustración. Estos son unos dibujos con los números que representan las opciones que aparecían en el texto más abajo (1, 2, 3…) pero aquí aparecen de forma horizontal, por lo que para escoger uno de ellos es necesario desplazarse de izquierda a derecha, en vez de arriba a abajo. Parece una tontería pero es realmente confuso, sobre todo en las primeras partidas, y provocará que nos equivoquemos en la elección de nuestra respuesta más veces de las que quisiéramos. Y recordad: si fallamos 3 veces tendremos que volver a empezar desde el principio. Este inconveniente sería perfectamente subsanable a través de una pequeña actualización y mejoraría de forma considerable la experiencia de juego. A mi parecer, resulta algo imperdonable ya que la jugabilidad del título no tiene nada más que ofrecer que el hecho de pulsar un botón.

Un apartado sonoro muy poco trabajado

Swordbreaker The Game es excesivamente pobre en el apartado sonoro, tanto en la cantidad como en la calidad. Al no haber acción directa no tendremos sonidos de efectos especiales de objetos, pasos, puertas…Algo así le habría dado un poquito más de inmersión a la historia. Las pistas de música son escasas, apenas 6 o 7 y su calidad es bastante cuestionable. El tema que suena cuando nos matan es especialmente estridente y desagradable y se asemeja a los obsoletos tonos midi. Además, no son canciones completas; duran unos pocos segundos y luego vuelven a empezar en bucle con unos cortes demasiado bruscos. De nuevo, este apartado hace entrever que es un título excesivamente modesto pero en el que no se ha puesto demasiado empeño.

Swordbreaker es un juego como los de antes, mucho antes…

En conclusión: Lo que propone Swordbreaker The Game lo hace más o menos bien. Si lo que quieres es una tranquila aventura clásica como las de antaño, cuando la tecnología sólo permitía leer el texto en pantalla y seleccionar la opción que más te gustase para avanzar en la aventura, este es tu título. Se trata de una decente novela visual apoyada en unas buenas ilustraciones pero que no aporta nada más a un jugador medianamente experimentado. Además, el hecho de que el título esté completamente en inglés supondrá un hándicap para muchos jugadores.

Si te ha gustado este análisis recuerda que tienes muchos más justo aquí.

Swordbreaker The Game

4,99 €
5.7

Gráficos

7.0/10

Sonido

5.0/10

Jugabilidad

5.0/10

Pro.

  • Gran trabajo artístico en las ilustraciones
  • Rejugabilidad hasta destapar todas las escenas
  • Chute de nostalgia a las aventuras clásicas...

Contra.

  • ...excesivamente clásicas para los tiempos que corren
  • El apartado sonoro es muy pobre
  • Mal diseño en la elección de las respuestas
  • El inglés puede ser un hándicap

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