Análisis de Injection Pi 23 ‘No name No number’

Injection Pi 23 ‘No name No number‘, es un juego que además de contar con un nombre muy largo y particular, cuenta con muchas singularidades. Por un lado, tenemos que destacar que estamos ante un título desarrollado en territorio nacional. Además ha sido desarrollado prácticamente en su totalidad por una única persona que forma parte del estudio Abramelin Games. Aún así, estamos ante un juego que aunque cuenta con limitaciones bastante evidentes, consigue transmitir al jugador grandes dosis de tensión, angustia y en muchas ocasiones puro terror.

Y es que, Injection, es un título que quiere llevarnos a vivir una experiencia más típica de los videojuegos de terror más clásicos. Claramente inspirado en títulos como Silent Hill, este peculiar juego nos traslada a un pueblo real de Málaga que ha sido recreado para la ocasión. Eso sí, esperamos que los horrores que hemos presenciado durante nuestra aventura no sean reales. Si os ha llamado la atención todo esto, no os perdáis este análisis.

Mundo de pesadilla

Siempre es interesante en los juegos de survival horror ver cómo se construye la atmósfera y el escenario por el que nos vamos a mover. En Injection, encontramos una fantástica atmósfera, este pueblo malagueño se siente oscuro, opresivo y en muchas ocasiones agobiante. Sus escenarios no son gigantescos, pero cuentan con un buen terreno por el que movernos y explorar.

Pero, ¿cómo llegamos hasta aquí? bueno, la historia de este Injection es prácticamente imposible de explicar. No lo decimos por decir, sus cinemáticas son tan caóticas que cuesta entender lo que ocurre a nuestro alrededor. Esto es un problema a medias, ya que una vez que nos pongamos a los mandos nos olvidaremos de su premisa y nos meteremos de lleno en su dinámica jugable. Aún así, seguir su historia es una auténtica odisea. Creo que se podría haber trabajado en algo más simple, que acompañara a la jugabilidad y que complementara el lore religioso del juego. Decimos esto del lore, ya que para guardar la partida necesitaremos utilizar dos objetos, agua bendita y una corona de espinas.

Injection es terror clásico

Volviendo al terreno jugable, debo decir que Injection es un juego realmente exigente. No estamos ante un juego precisamente sencillo, ya que no sólo los objetos curativos y la munición son bienes muy escasos, sino que guardar la partida puede ser todo un reto. Para mi esto último ha sido una decisión un tanto cuestionable. Estoy de acuerdo con su dificultad, me parece duro, pero es un juego en el que se respira survival horror en cada rincón. Pero claro, no puedo estar de acuerdo en que el juego me exija que para guardar la partida tenga que encontrar dos objetos y posteriormente el punto de guardado, el cual suele estar oculto. En este sentido, para mi ha sido uno de los puntos que más me han desesperado.

Pero no todo es malo ni mucho menos en Injection. Sus puzzles son de lo mejor que he visto en el género en los últimos tiempos. Contamos con puzzles muy bien elaborados, que nos harán dar más de una vuelta, que nos harán pensar y repensar. La gran mayoría de estos puzzles se sienten muy bien resueltos. No obstante, hay otros que cuesta realmente pillarles el sentido. Pero por norma general podríamos decir que rondan el sobresaliente.

En Injection tendremos que ir avanzando resolviendo puzzles, hasta llegar a la siguiente localización, pero claro si sólo fuera esto, no estaríamos ante un survival horror.

Criaturas de otro mundo

Una vez comencemos nuestra aventura, no tardaremos en encontrarnos con criaturas realmente bizarras. En este sentido, se ha hecho un trabajo realmente bueno. Cada uno de los monstruos que nos encontramos se siente único y se sienten verdaderamente grostescos. Sin ir demasiado lejos, una de las primeras criaturas que encontramos es una especia de cucaracha con cabezas de bebé, toda una declaración de intenciones.

Acabar con las criaturas es bastante complicado, ya que apenas tenemos munición, es por ello que el sigilo será normalmente nuestra principal baza. Aún así, de vez en cuanto podremos liarnos a tiros con ellas.

Un apartado técnico de otra generación

Centrándonos ahora en lo técnico, encontramos la principal limitación del juego. Si has visto las capturas que hemos realizado, te darás cuenta de que estamos ante un juego que podría haber aparecido en otras generaciones. Las animaciones son muy toscas, los modelados carecen de detalle y su interfaz no es ni de lejos la mejor del mundo. Eso sí, uno de los puntos más favorables es poder jugar con hasta 4 cámaras diferentes, contando con cámaras fijas como los juegos más clásicos o bien la primera persona.

No podemos ocultar que este aspecto es el que más puede tirar para atrás a los jugadores. En el apartado sonoro, encontramos un mejor resultado, aunque sin demasiados alardes. No obstante, hay que valorar que estamos ante una pequeña producción y aun así han doblado el juego al castellano, un buen punto a su favor.

En definitiva, estamos ante un juego muy interesante para los amantes del terror más clásico. Eso si, contamos con algunas limitaciones que hacen que este juego esté destinado únicamente a los más fans del género. Su apartado técnico, su alta dificultad o la complejidad que requiere en ciertas ocasiones, hacen que estemos ante un juego casi que de nicho. Aun así, su precio reducido es una gran baza para darle una intentona a Injection. Si te ha gustado este análisis te recordamos que tienes muchos más justo aquí.

Injection Pi 23 'No name No number'

11,99 €
6

Gráficos

4.0/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Pro.

  • Terror clásico
  • Criaturas realmente grotescas
  • Puzzles muy bien elaborados
  • Sensación constante de agobio

Contra.

  • Técnicamente está muy desfasado
  • Guardar la partida es toda una odisea

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