Análisis WRC 9

Corría el año 2003, y en casa ya era una tradición el encontrarse más de un videojuego debajo del árbol cada día de reyes. Las navidades eran sinónimo de alegría, y no solo por lo que significaban con respecto a la familia o los amigos. Con 9 primaveras, aquel año tenía claro que quería seguir con mi periplo en los videojuegos de conducción. Ya que salía Colin Mcrae Rally 4, quería continuar con una saga que ya conocía como la palma de mi mano.

Desde hace ya unos años, fui alejándome de los rallyes, y el género quedó como una experiencia más esporádica en favor de las carreras en circuito. Pocos juegos de este tipo me han transportado a aquella época como lo ha hecho este WRC 9. He probado otros títulos por el camino, pero no me lo había pasado tan bien como en este. Volver a las pistas de grava en Finlandia o correr por los tramos de Monte Carlo en plena oscuridad, es una sensación única. No es perfecto, pero si algo tengo claro, es que lo nuevo de Nacon Games y KT Racing es divertido y adictivo como pocos.

Un poco decepcionante a nivel visual

Ya se sabe que en los juegos de conducción, sean del tipo que sean, los gráficos no son siempre lo más importante. Ni mucho menos lo son en este WRC 9, pero quizá sea uno de los apartados más negativos que tiene este título, que ya os adelanto que son pocos. Esperaba un nivel gráfico más imponente, ya que los paisajes y países que recorremos son muy variados, siendo una oportunidad de «lucirse» para los jugadores. Lo más destacable es la propia pista de cada etapa y sus superficies.

Los entornos son demasiado simplones, más teniendo en cuenta que nos encontramos a final de generación. Diría que incluso se ven algo desfasados. Incluso otros detalles como la suciedad de los coches o el rastro de polvo que van dejando por el camino, están muy lejos del nivel esperado. La cosa mejora cuando cambian las condiciones meteorológicas, y correr cualquier etapa con lluvia le da un aire diferente al juego, sin ser algo drástico. Cuando lo hacemos en mitad de la noche, los defectos se camuflan, y es quizá la experiencia más espectacular en este sentido.

Eso sí, los coches son numerosos debido a la integración de las diferentes categorías, y todos ellos están especialmente bien recreados. El Hyundai de Dani Sordo, los WRC 3, o cualquier coche de la categoría junior están disponibles con todos y cada uno de sus pilotos. De hecho, tenemos la opción en el menú principal de acceder a la «sala de exposición». En ella, pueden verse todos los vehículos al detalle.

Sonido y textos

En WRC 9, la experiencia ha de ser inmersiva con respecto a la de un piloto de rallyes, independientemente de que su conducción ofrezca unas sensaciones más arcade que de simulación. Y esto pasa también por la musicalidad que solo los coches de rally pueden otorgar. Los motores rugen y petardean como cabe esperar, pero quisiera ir más allá. Con la cámara desde dentro o desde fuera del coche, todos los detalles se oyen correctamente y de forma inmersiva. Sin embargo, hay una voz que resalta por encima de cualquier efecto, y esa es la del copiloto. Su labor es crucial para guiarnos por cada etapa, y lo cierto es que la lleva a cabo sobradamente bien.

Si no estáis familiarizados con la saga o este tipo de juegos, puede que os abrume un poco el menú principal de WRC 9. Hay muchas pantallas repletas de pestañas, pero pasada la primera impresión, os acostumbraréis rápidamente. Todo está más ordenado de lo que parece, y encontrar el modo de juego que uno quiere es realmente rápido. Con los menús de categorías y estapas sucede lo mismo.

Un detalle también a destacar, son los iconos que pueden activarse opcionalmente para señalar el trayecto durante las partidas. Antes hice una mención especial sobre el copiloto, pero también conviene recordar que sus indicaciones van bien acompañadas por los típicos grafismos de las curvas. Un clásico en el género de los rallyes que se aparece en la parte superior central de la pantalla. Su color y la flecha nos indican el tipo de curva que nos vamos a encontrar.

Diversión al volante

Hablar de WRC 9 es hacerlo de un título divertido, sin más. No se me ocurre otro adjetivo para calificar lo que supone este videojuego en términos de jugabilidad. La adrenalina de correr a velocidades de infarto por las estrechas etapas de Argentina, es una sensación que hay que probar. El mítico rally de Monte Carlo, o simplemente escoger cualquier otro recorrido con el clásico Alpine A110. Los coches clásicos son una pasada, pero independientemente del que se escoja, la experiencia es fantástica.

Esto no significa que sea del todo fácil, ya que si no sois de los habituados a este tipo de juegos, necesitaréis un tiempo de adaptación. La conducción no es ni mucho menos cercana a la de un simulador, pero en según qué tipo de pistas requiere cierta concentración y habilidad. Con el paso del tiempo, este tipo de manejo se ha ido refinando, dentro del evidente carácter arcade. Los reglajes y ajustes en el coche siguen estando, aunque el juego por defecto tiende a poner los más adecuados para según el tramo y la meteorología.

Hay numerosos tramos del mundial de rallyes, y cada uno tiene sus propias características. En función de la superficie del terreno, nos encontraremos baches, caminos más o menos estrechos, así que notaremos los cambios constantemente. Con la lluvia o la nieve sucede lo mismo. Los charcos se vuelven un gran enemigo a tener en cuenta cuando corremos con una tormenta de por medio. En líneas generales, los coches pueden dominarse sin demasiada práctica, pero hay matices como estos que enriquecen la experiencia. En asfalto o en etapas rápidas y anchas como las de Finlandia, es donde más cómodos iremos. Yo empezaría practicando desde ahí.

Modos de juego para todos

El juego de KT Racing llega más completo que nunca. La experiencia abarca varios modos de juego para todo tipo de usuarios. Desde el modo Entrenamiento o la Zona de Pruebas, podemos practicar y poner a punto nuestras habilidades al volante. La zona de pruebas, ofrece un escenario más amplio, con diversas pistas en las que correr de una forma más desenfadada. En este análisis me centraré principalmente en abarcar los modos más interesantes; Temporada y Carrera, Partida Rápida, y los eventos online.

En cuanto al modo Carrera, podría decirse que es el más complejo y a la par el más completo. Los fans más acérrimos del mundillo de los rallyes, disfrutarán aquí de gestionar todo un equipo al completo. Además del coche en cuestión, debemos contratar a mecánicos, ingenieros, meteorólogos, y así con todos los integrantes. Todos ellos con un nivel propio y una serie de ventajas diferentes.

Hay una cantidad de opciones y pestañas enorme, pero afortunadamente, los tutoriales nos guían constantemente por los menús. También puede elegirse la dificultad y categoría en la que empecemos. Hay de todo, pero si eso de gestionar no es lo vuestro, siempre podéis dedicaros a correr únicamente en el modo Temporada como pilotos.

Desde Partida Rápida, se puede correr directamente seleccionando condiciones meteorológicas, categoría, coche y cualquier etapa que nos apetezca. Es sin duda uno de los modos donde más tiempo pasarán la mayor parte de los usuarios. Por otra parte, tenemos los eventos online, que se van renovando semana tras semana y también a diario, pudiendo competir con otros jugadores para sumar en el marcador. Si lo que queréis es correr cara a cara en Pantalla Dividida, debéis saber que también es posible.

Conclusión

WRC 9 es DIVERSIÓN con mayúsculas. Quizá no sea perfecto, ni mucho menos, pero tiene lo necesario en este tipo de juegos para pasárselo en grande. La base ya estaba asentada desde hacía mucho tiempo, y en esta nueva entrega, los jugadores que busquen una experiencia de rallyes más alejada de la pura simulación, tienen motivos para estar de enhorabuena. Los que ya tengan un bagaje con la saga, encontrarán un juego más completo que nunca, no solo por los cambios en jugabilidad, sino también en cuanto a modos de juego.

Gráficamente el juego es muy mejorable, y no hay excusa para este nivel a final de generación. Lo bueno es, que esto acaba quedando en un segundo plano cuando te saca una sonrisa de oreja a oreja mientras lo juegas. Siendo un título arcade, lo que transmite es inmejorable, y realmente nos da esa sensación de adrenalina, de estar pendientes al mínimo centímetro. Un error puede conllevar el vuelco o la caída por un precipicio, así que conviene no despistarse con las indicaciones del copiloto. Los bosques de Finlandia, las pistas embarradas de Kenia, o las montañas escarpadas de Argentina, da igual donde corráis, vais a disfrutar cada kilómetro.

WRC 9

59,99€
7.6

Gráficos

4.7/10

Sonido y textos

8.7/10

Jugabilidad

9.5/10

Pro.

  • Una experiencia muy divertida y accesible
  • El copiloto cumple sobradamente
  • Muchos modos de juego y categorías

Contra.

  • Apartado gráfico muy desfasado
  • Pocas diferencias jugables al cambiar las condiciones meteorológicas

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