Lunes de Game Pass: Dragon Quest XI S Edición Definitiva.

¡Ya está aquí! ¡Ya llegó! Por fin podemos disfrutar de Dragon Quest XI en Xbox en su Edición Definitiva. Además sin coste adicional para los suscriptores del servicio Game Pass. ¡Que comience la aventura!

Dragon Quest XI Ecos de un Pasado Perdido llegó en 2018 a territorio español, después de llevar más de un año ya en Japón. Sin embargo, no pudimos disfrutarlo en Xbox. Es de sobra conocido que las relaciones entre la empresa de Redmond y el país nipón no han sido del todo convenientes… hasta ahora. Parece que con la apuesta fuerte de Phil Spencer se ha reavivado la llama y, por fortuna, las negociaciones y los acuerdos están llegando, poco a poco, a buen puerto. El hecho de que se produjese la inclusión de varios Yakuza en el Game Pass, así como la propia inclusión de este Dragon Quest XI Edición Definitiva, arroja un rayo de esperanza sobre los usuarios de Xbox que esperan ver y disfrutar de más obras japonesas en sus consolas. Esto es, sin duda, una magnífica noticia.

El Luminario ha regresado mejor que nunca

El caso que nos encontramos aquí es el de Dragon Quest XI S Ecos de un Pasado Perdido – Edición Definitiva. Se trata de un port directo del juego que salió para Switch a finales del 2019 y que supone una mejora significativa respecto al juego original. Esta versión incluye una cierta cantidad de alicientes que lo convierten, según la opinión popular, en uno de los mejores juegos de rol de la generación.

Las tierras de Erdrea han sufrido durante mucho tiempo el acecho de las fuerzas del mal para sumirlo todo en una perpetua oscuridad. Por fortuna para la humanidad, un legendario héroe denominado El Luminario es designado cada vez por el mismísimo árbol de la vida Yggdrasil como único ser capaz de erradicar este poder maligno. Así, nuestro protagonista (llamado simplemente Héroe) nace con la marca del Luminario y pronto descubrirá que su destino es más grandioso y peligroso de lo que esperaba. A priori, esta historia resulta típica y manida hasta la saciedad. Sin embargo, nuestro protagonista se irá encontrando con más personajes que se irán sumando a nuestras filas e iremos descubriendo de ellos un montón de capas distintas de la historia que harán mucho más profunda esta aventura.  

Combates clásicos por turnos pero retocados

El juego es un JRPG clásico con combates estratégicos por turnos que ha sabido aguantar el paso de los años de forma memorable. El hecho de que estemos disfrutando de un juego al que podríamos haber jugado perfectamente hace 12 años denota el buen saber hacer de los chicos de Square Enix. Disfrutaremos, sin duda, de unos entretenidos combates al estilo de siempre en unos entornos absolutamente preciosos y conociendo poco a poco a unos personajes realmente profundos e interesantes. Todo ello, por si fuera poco, endulzado con las novedades que trae esta versión que lo hacen una obra absolutamente imprescindible.

Como hay gente que, a pesar de disfrutar las aventuras, no le gusta entretenerse con esto de los combates por turnos, esta Edición Definitiva introduce la posibilidad de acelerar la velocidad de las peleas, lo que hará más llevadero el desarrollo de la historia para los más impacientes.  

El Dragon Quest más moderno…¡y clásico!

No obstante, la novedad más llamativa y curiosa es que podremos jugar el título tanto en su estado original como en 2D. En las iglesias (que en esta saga son lugares para el guardado, la curación y gestiones varias del juego) se nos permitirá pasar a la versión 2D, que se asemeja a los antiguos juegos de rol de 8/16 bits. Esta es la vuelta definitiva a lo clásico y resulta muy nostálgica: personajes pixelados, cámara aérea, paleta de colores y menús simplificados…Es un viaje al pasado que hará las delicias de los más ortodoxos en este tema.

Pero no sólo cambia la estética: los combates se desarrollan de forma ligeramente diferente. Las opciones se simplifican un poco y los combates son aleatorios. En el modo normal tú ves a los enemigos merodeando por el mapa y puedes esquivarlos y evitar muchos enfrentamientos. En el modo 2D clásico los combates surgen espontáneamente sin previo aviso y tendrás que luchar sí o sí. Como en los juegos de antaño. Además, han aprovechado este modo en 2D para introducir una serie de misiones extras que nos permitirán viajar a sitios que antes no podíamos. No me gustaría desvelar nada más pero es un añadido que merece mucho la pena ya que se trata de una región nueva que sólo podremos explorar en este modo. Y resulta francamente interesante.

Más historia y más difícil

También en esta Edición Definitiva han introducido algunas subtramas más para los personajes acompañantes que hacen la historia mucho más redonda e interesante. Estos acontecimientos nos permitirán comprender algo mejor el fundamento y la “raison d’être” de los protagonistas y harán la trama mucho más profunda y madura.

Otro añadido muy importante es la adición de un modo de dificultad nuevo. Más bien es un modificador que se llama Misión Draconiana y nos permite, al comenzar una partida, cambiar ciertos parámetros del juego para hacerlo un poco más difícil, más loco, más aleatorio…Lo cierto es que buena parte de la base de jugadores de este título se quejaba de que este Dragon Quest XI era un paseo así que añadir otra capa más de dificultad me parece de lo más acertado. Si la partida se nos vuelve completamente loca siempre podremos desactivarlo más tarde y dejarlo todo como debería estar. 

Apartado visual y sonoro: una de cal y otra de arena

La banda sonora orquestada es otra de las magníficas incursiones de esta nueva edición. El título original estaba acompañado de las incomparables melodías de Koichi Sugiyama en modo sintetizado pero en esta ocasión tendremos la posibilidad de escucharlas de forma orquestal. Y se nota. Se nota mucho. Para nuestro gusto gana muchísimo la experiencia audiovisual conjunta y, si eres fan de la saga, se te pondrá la piel de gallina cuando reconozcas ciertas melodías de juegos anteriores. Este detalle ha sido todo un acierto.

Lo que no parece tan acertado es lo que han hecho con el apartado técnico. Como hemos comentado anteriormente, esta edición proviene íntegra de la versión de Nintendo Switch que salió el año pasado, con todo lo que eso conlleva. Es decir, aunque el título se ve espectacular en cuanto a paisajes y personajes (diseñados por el mismísimo Akira Toriyama, que no se nos olvide), es verdad que se nota cierta falta de definición en los gráficos. No es algo para echarse las manos a la cabeza pero resulta incomprensible y más sabiendo de lo que son capaces nuestras poderosas Xbox. Las diferencias son muy sutiles pero podemos afirmar que la versión anterior es ligeramente superior gráficamente a esta Edición Definitiva. Una pena. Incomprensible.

Por fin Dragon Quest XI en Xbox

Definitivamente, con todo lo mencionado anteriormente, no tenemos más remedio que recomendar al 100% este juegazo. Dragon Quest XI S Edición Definitiva por fin está disponible para Xbox y es una de las obras maestras del género. Además, estando incluido en Xbox Game Pass no tendréis ninguna excusa. Eso sí, si no sois amantes de los juegos largos más vale que os alejéis de este título. Pero para todos los demás, sus más de 90 horas de duración harán que os paséis todas las navidades pegados a la pantalla disfrutando como locos.  

Aquí os vamos a dejar, por cortesía de la casa, el tráiler oficial del juego para que podáis gozar esta maravilla.

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