Análisis de Minoria

Viniendo de los desarrolladores de Momodora: Reverie Under the Moonlight, ya sabía lo que en base me encontraría. Enemigos duros de pelar, unas mecánicas dinámicas con combinaciones de ataques y un estilo artístico fresco. Y ha sido así, pero no del todo. Minoria es una secuela espiritual que lleva la fórmula «metroidvania» de los juegos de Momodora con cambios significativos. Parece ser que está ha sido la única manera de crear algo nuevo respetando a los fans. Bienvenidos a la caza de brujas; bienvenidos a Minoria.

El mundo y su contexto

Lo primero que nos encontramos en el juego, y lo primero que llama la atención, es un nuevo estilo de arte y un mundo algo distinto al que nos tienen acostumbrados. De echo, podría decirse que sigue los patrones básicos de la creación de un metroidvania.

En Minoria, juegas como la hermana Semilla, una monja obligada a servir a la iglesia después de que su madre fuera tachada de hereje. Ella, junto con su compañera la hermana Fran, llega a Ramezia para purificar la ciudad y derrotar a las brujas que se han apoderado de ella. Hay una cantidad sorprendente de tradición para profundizar en Minoria, pero la historia no se explica minuciosamente, y la mayoría de las partes importantes quedan en archivos coleccionables a los que puedes acceder en el menú.

Si bien se ha tenido cuidado al crear el mundo de Minoria, no tienes que involucrarte en él si no quieres. El punto principal de este juego es la jugabilidad, y eso se nos entrega sin demasiadas escenas o texto que leer en pantalla. La obra se centra en que juegues y eso se nota en todas las decisiones de diseño tomadas. Un ejemplo es la dificultad. Un movimiento en falso puede hacer que te maten en dos golpes.

La lucha contra las brujas

El combate es rápido y requiere que leas los movimientos del enemigo y respondas adecuadamente para no recibir daño. Así, contamos con esquiva y «parry» para contrarrestar las ofensivas rivales. Aquí, reside para mi uno de los puntos que más hacen flaquear a la obra. Y es que si consigues hacer el bloqueo perfecto, tu personaje responde con una ráfaga de ataques como contraataque. Esta ráfaga es capaz de quitar cantidades ingentes de vida, haciendo que los encuentros sean muy fáciles de finiquitar. El problema en concreto, está en que puedes apretar repetidas veces y sin sentido el botón y llegarás a realizar el «block» y la contra. Creo que un sistema de stamina hubiera ligado perfectamente con la idea de dificultad que Bombservice quería ofrecer.

Para curarnos, obtener habilidades pasivas o realizar técnicas, contamos con los inciensos. Estos los vamos obteniendo a lo largo de la aventura, y van desde la simple poción curativa hasta técnicas demoledoras de carga con la espada. Todos tienen los usos limitados, y para recargarlos hemos de pasar por el tintero que también servirá para guardar la partida y sanarnos. Otro error de diseño, viene dado en este aspecto por la facilidad que tienes para cambiar de incienso en cualquier momento del juego. Y es que si bien los inciensos están limitados por el gasto y solo poder llevar tres, el poder cambiar desde el menú en cualquier momento los que tienes equipados, rompe con la dificultad en cuanto a estrategia de planteamiento de situaciones.

Todo esto resulta más notorio en los encuentros contra los jefes de zona. Las peleas de jefes finales son cuando Minoria realmente brilla, y cada una requiere que tengas una comprensión firme de la mecánica del juego para sobrevivir. Durante estás, tendrás que aprender los patrones y saber cuándo es el momento adecuado para parar o si es más seguro esquivar o saltar.

Dicho esto, las peleas de jefes también son momentos en los que puedes ver las costuras en el sistema de batalla de Minoria. Y es que una vez te aprendas el patrón, es demasiado sencillo esquivar los ataques y esperar para atacar sin prisa. No miento si digo que he superado algún jefe sin ningún rasguño. Eso si, el mencionado «parry»no suele funcionar con estos poderosos enemigos, cosa que en mi opinión, tampoco concuerda con el estilo de juego.

Los cimientos de un género

Siendo un metroidvania, pensarías que tanto tu progreso como el del entorno, iría evolucionando a medida que avanzaras en la aventura. Si bien es cierto que hay alguna zona bloqueada, que más tarde ya no lo estará por tus acciones o por tirar palancas, la sensación de backtracking no está muy lograda. Tu personaje, tampoco aumentará sus stats base ni sus habilidades constantemente, y obtener objetos no nos hará más fuertes. No malinterpretemos. Tal y como ya se ha comentado, la guía de este metroidvania es una guía de libro, y no faltará el desplazamiento lateral o el doble salto.

Subirás de nivel de forma natural a medida que derrotas enemigos y obtienes experiencia. Esto, ocurrirá constantemente, por supuesto, con una variedad de enemigos justo pero adecuada.

Desafortunadamente, la pantalla del mapa es decepcionante y puede hacer que todo este proceso sea mucho más difícil de lo necesario. El mapa no se puede desplazar, lo que limita la vista a las habitaciones inmediatas a su alrededor y no nos deja ver más allá. Tampoco hay una representación visual de las puertas ni el tipo de llave necesaria para abrirlas, lo que da como resultado un rastreo innecesario mientras intenta recordar dónde estaban las puertas que ahora se pueden abrir con su nueva llave brillante. Un mapa más claro sin duda habría ayudado a la fórmula de metroidvania.

Tampoco contamos con viajes directos entre zonas y hemos de hacer todos los recorridos a la antigua usanza. Solo disponemos de una tienda que se encuentra en el área segura, y que servirá básicamente para ampliar la historia y obtener tutoriales, igual que para comprar suministros.

El veredicto

La música contiene tonos asiáticos fusionados con ritmos latinos. No es de extrañar puesto que el autor de la obra es brasileño, y aunque tome como referencia toda la historia occidental y la estética oriental, deja su imprenta en un sonido inconfundible.

En definitiva creo que es una buena aproximación al género, sobretodo si te estás iniciando en los metroidvania menos casuals. Es cierto que tiene defectos en combate y todo lo que hace grande al «backtracking» es escueto y a veces brilla por su ausencia. Pero a su vez encontrarás un movimiento fluido y un estilo artístico único. Para mi, ciertamente recomendable, más si eres amante del género.

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Minoria

19,99€
7.6

Gráficos

7.8/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

7.5/10

Pro.

  • Movimiento y juego ágil
  • Buena introducción al género

Contra.

  • Ciertas mecánicas rompen el sistema de juego
  • Los enemigos presentan altibajos en su dificultad
  • Faltan algunos elementos importantes de los metroidvania

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