Análisis de Pato Box: más que un juego de boxeo.

Bromio es un estudio indie mexicano que ha dedicado sus esfuerzos en hacer un juego de boxeo que recupera el espíritu clásico de Punch Out, pero que no se queda en ser un recurso a la nostalgia. Al contrario, Pato Box es también la innovación por integrar elementos de plataforma/aventura dentro de un juego de Boxeo. Aunque el juego se estrenó en 2018, la versión de Xbox se lanzó el 21 de agosto de 2019.

La historia va como una película de acción, muy al estilo de John Wick. Jugaremos con Patobox, que no solo es un boxeador sino que también es un campeón. Patobox es un híbrido entre pato y hombre, cabeza de pato y cuerpo de hombre. Fue traicionado la compañía que domina el mundo del boxeo, pero que se expande a otros negocios, Deathflock. La que también lo ha patrocinado durante su carrera.

Patobox buscará encontrar la verdad detrás de Deathflock y sus secuaces al mismo tiempo que irá tomando forma su venganza. Y todo lo hará con sus puños en un juego que se extenderá entre peleas, exploración, y un universo visualmente único. Este es sin duda un juego para quienes una experiencia diferente a lo usual, pero también es un gran reto, debido a que su dificultad es bastante alta.

Gráficos

Este es sin duda uno de los fuertes de este juego, porque lo que ofrece Pato Box es una experiencia visual sin duda novedosa. Lo primero es que Pato Box es tiene toda la estética de un comic, pero no por eso es una historia gráfica. Entonces lo que hace este juego es que te sumerje en unos escenarios que mezcla 2D con 3D con unos gráficos de novela gráfica muy detallados.

Cada escenario que nos plantea el juego está lleno de elementos con los que además podremos interactuar. El juego se da el lujo de ofrecernos detalles de textura, de diseño y modelado en cada una de las cosas que encontramos. La experiencia que consigue darnos se asemeja a estar en medio de un comic pero interactivo, con acción en tiempo real. La verdad es que se siente muy bien explorar esos escenarios, interactuar con los objetos y con los NPC.

El diseño de NPC y de enemigos es otro gran logro. Inspirados en la estética de personajes y villanos de los comics, encontramos detalles muy bien logrados que no solo le dan personalidad al juego sino también a cada uno de los personajes. No hay cinemáticas, las animaciones de los personajes se dan por cambios de cuadro, lo que de nuevo insiste en la estética de Comic. Los díalogos todos aparecen en cuadros de texto que diferencia entre pensamientos y conversación por el tipo de viñeta que usa.

Los combates están muy bien animados. Pasamos de la animación por cuadros a un movimiento fluido, consiguiendo conservar lo estático del personaje dibujado. Además, los otros elementos que intervienen en los combates están muy bien animados, rayos, bombas, máquinas, disparos, barro. Todo está muy bien logrado, y logra sin duda motivarnos a jugar mientras nos da un disfrute único.

Sonido

En este apartado el juego flaquea. El diseño sonoro del juego tiene como base un pista envolvente de música electrónica que se repite a manera de loop y que tiene muy pocas variaciones en el juego. Esto hace que la música pueda llegar a cansar. Sobre todo porque no hay un control de volumen con el que se pueda ajustar. Te toca aguantarte las canciones y no hay más.

Los efectos sonoros del juego en cuanto a golpes, destrucción, explosión están bien. Pero la música muchas veces se convierte en un obstáculo para escucharlos. O subes todo el volumen y escuchas los efectos pero también la música estallando por todas partes, o le bajas el volumen y te pierdes la mayoría de fectos sonoros.

Uno puede entender que esto hace parte de su propuesta de comic. Estas pistas de música electrónica funcionarían como la ambientación justa para la acción que se espera. Pero lo cierto es que cansa y es bastante incómodo que no se pueda controlar el volumen.

Jugabilidad

Pato Box tiene dos modos de juego: historia y arcade. El modo arcade ofrece una experiencia clásica dentro de los juegos de peleas. Hay un total de 7 oponentes (8 si contamos al doppelganger de Patobox) que se van desbloqueando en la medida en que le vamos ganando al anterior.

Cada uno de los oponentes tiene habilidades especiales que se tratan como obstáculos tipo juego de plataformas. Es decir, en una pelea no solamente boxearemos, sino que también tendremos que sortear algunos obstáculos que irán saliendo de acuerdo a la naturaleza de nuestro oponente. Desde rayos, robots, hasta bombas. Cada uno de estos obstáculos los tendremos que evitar por medio de habilidad.

El modo aventura ofrece una experiencia mucho más diversa. Por un lado tiene todo un sistema de exploración con unos elementos llamados pato tokens como coleccionables, y con elementos con los que interactuamos: otros personajes que dicen unas cuentas cosas, objetos que se rompen o estallan, periódicos que cuentan parte de la historia.

Además, tenemos toda una suerte de juego de plataformas/aventura/acción en el que tenemos que ir encontrando a cada uno de nuestros oponentes, pero para hacerlo deberemos sortear una serie de obstáculos, desde cámaras que debemos evitar, hasta rayos que debemos poder esquivar para avanzar. También puertas que se abren luego destruir sus torres de energía. Todo lo clásico de un juego de plataformas. Y aunque esto no es realmente difícil, lo hace mucho más divertido.

Los combates en el modo historia son exactamente los mismos que tendremos en el modo arcade. Pero que se nos ofrezca este modo exploración dentro de una novela gráfica, hace que la experiencia de juego sea tan novedosa. En general el juego tiene un alto nivel de dificultad que además no es posible de cambiar. Y como tal ofrece un reto bastante alto para quienes quieran asumirlo. Este es definitivamente un juego que te impulsa a mejorar tu técnica como videojugador para lograr culminarlo correctamente.

Por último, lo que nos falta por detallar son los controles, de los que podemos decir que se sienten precisos. En el modo exploración, nos podemos añadir que la interacción conlos elementos es igual, con puños. Tanto para hablar con los NPC como para romper las cosas o leer los periódicos. Durante el combate controlamos ambos puños, podemos cubrirnos y movernos a las esquinas. Su diseño contribuye a la dificultad: si no los utilizamos los movimientos en el momento preciso, entonces pagaremos las consecuencias.

Duración

Es un juego cuya duración depende de tu habilidad para comprender las técnicas de juego. Cada combate suele tener una duración de 15 a 25 minutos. En general la duración esta bien.

Conclusión

Si te gustó Punch Out, este es sin duda un juego que necesitas tener en tu colección. Jugablemente, además, no se limita a repetir fórmulas, sino que trae al género de boxeo innovación por medio de peleas con obstáculos y elementos tomados de las plataformas, que no rompen con el sentido de boxeo del juego, sino que lo complementa.

Es un juego con un apartado artístico impecable que te ofrecerá una experiencia única. Sin duda es un juego que muestra talento y amor por los videojuegos, y que como tal, merece ser jugado.

Nota Final: 8

POSITIVONEGATIVO
Artísticamente es una joyaLa música pudo haber tenido un
diseño más variado
Innovador en jugabilidadHace falta un control de volúmenes
Es un reto para la técnicaDistintos niveles de dificultad no
sería un mal añadido

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Un comentario sobre «Análisis de Pato Box: más que un juego de boxeo.»

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